(Bill)
Los chicos bajaron minutos después, con Jenni detrás. Nos levantamos del sillón y los acompañamos hasta la entrada.
-¿Quieren que les ayudemos mañana?-preguntó Georg antes de subir a su auto.
-No será necesario.- Tom se colocó a un lado de él.
-Está bien. Cuida de ellos, ¿quieres?- Gustav entró a su automóvil si siquiera voltear a verlo y se fue sin decir más. Geo se despidió de mi hermana con un beso en la mejilla y de nosotros con un "hasta luego".
-¿Quieres quedarte con nosotros de una vez, pequeña?- mi hermana asintió alegremente. -Después de todo, su madre no esta aún en casa.
-¿Y Andreas sabe?
-Sí. No te preocupes, Bill.
Entramos a la casa. Subimos las escaleras y le pedimos a Jenni que eligiera la habitación que más le agradara. Escogió la primera subiendo las escaleras. -Buena elección.- dijo Tom sonriendo.
-Tiene una vista hermosa.- dijo ella acercándoce a la ventana. -¡Mira, Bill! ¡La luna se ve tan linda y enorme!
-Tiene una obsesión asombrosa con el cielo.- Tom rió; ella seguía con la mirada perdida en el cielo nocturno.
-Bueno, chica. Hasta mañana.
-¡Esperen!- se dió la vuelta, tomándonos del brazo. -Quiero ver sus habitaciones.- no nos dió tiempo de decir algo; nos arrastró al pasillo y no spidió que la lleváramos a nuestrs cuartos.
Caminamos al final. Tom abrió la última puerta. -Ésta es la mía: la principal.
-¿Por qué tú te quedas con la más grande?- preguntó con inocencia mi hermana.
-Me gusta tener mucho, mucho espacio.
-¿Y la tuya?- se giró a mí.
-Yo... am... aún no decido.
-La de tu hermano será la siguiente.- a unos pasos abrió la puerta. El interior estaba llena de instrumentos musicales... muy linda. Jenni se emocionó; yo miré a Tom, recibiendo un guiño de su parte.
-Ya es tarde y por la cara que se carga tu hermano, supongo que hay que ir a dormir.
-Está bien.- se dió la vuelta y corrió a su nueva habitación. -¡Dulces sueños, hermanito! ¡Dulces sueños, Tomi!- y sin esperar respuesta, cerró al puerta.
-¿En serio esperas que me quede aquí en tre todas esas guitarras y demás cosas?
-¿No te gusta?
-El cuarto es lindo, pero... esperaba poder dormir contigo.- bajé la mirada, haciéndome el triste.
-¿Y quién dice que dormirás solo?- alcé la vista. -Aún no se puede dar cuenta. Ven.-me tomó de la mano; entramos en la habitación principal y cerró con llave. -Así no habrá interrumpciones.
-Me dijiste que mañana haríamos más que ésto...- le tomé de la nuca, atrayéndolo a mí e internando mi lengua en su boca. -...¿no puedes darme un adelanto?- volví a besarlo.
Al separarnos, sonrió. -Debería dejarte más seguido en el hospital.
-Gracioso.- me tomó de la cintura y, casi levantándome del suelo, me arrojó a la cama.
Me besaba con ansias, al igual que yo a él. Acariciaba mis costados, llegando a mis piernas, que acomodó a un lado de su cuerpo.
Me despojó de la playera. -Espera, Tom.
-¿Qué pasa? No me digas que dejarás todo así y lo pospondrás para mañana.- besó mi cuello. -No me puedes dejar así.
-Espera.- lo empujé un poco. -No es eso. Quiero intentar algo.
Me enerecé y lo empujé debajo mío. Comencé a besarlo; introducir mi lengua en el interior de su boca; bajar poco a poco por su cuello, succionando y lamiendo de vez en cuando. Bajé a su entrepierna, desabrochando lentamente su pantalón y bajando lentamente su bóxer.
Aí estaba su miembro: totalmente erecto. Lo tomé entre mi mano, apretando un poco; haciéndolo gemir y echar la cabeza hacia atrás.
Comencé a subir y bajar, mientras con la otra mano, desabrochaba mi pantalón. Acerqué un poco mi rostro a su erección; abrí un poco... sacando la lengua y tocando su punta. Enseguida su cabeza se volvió hacia delante y clavó su vista en mí. Pasó su lengua por sus labios, esperando a que siguiera.
Fue abriendo un poco más, introduciéndolo en mi boca, hasta tenerlo casi por completo dentro. Tom colocó su mano sobre mi cabeza, empujándome contra su miembro un poco más... lo que me hizo sentir cómo llegaba hasta mi garganta.
Comenzó a empujar y jalar; a imponerme su ritmo; yo cerraba los ojos y de vez en cuando levantaba la vista.
Sus gestos... sus gemidos, me exitaban más y más.
Separé mi boca, dejando un hilillo de saliva que resbaló por su pene; con mi lengua lo rodeé un par de veces, besando la punta en dos ocaciones.
-Mmm... Bill...- Subí a sus labios. Su mano se introdujo en mi pantalón, llegando a mi miembro; masajeándolo... haciéndome gemir.
Escondí mi cabeza en su cuello; gimiendo... diciendo su nombre... mientras su mano subía y bajaba.
De rponto, se deshizo por completo de mi ropa y me colocó encima de su cuerpo. Yo me dejé hacer. Me acomodémejor y dejé entrar su miembro de un golpe.
Mientras él me ayudaba a subir y bajar, echaba mi cabeza hacia atrás; sus manos se paseaban por mi cuerpo, ambos diciendo el nombre del otro... gritándolo en cuanto nos corrimos al mismo tiempo.
Caí sobre su pecho, abrazádolo y dejando que sus brazos me rodearan.
Era una gran suerte que estuviéramos a varias habitaciones de distancia de mi hermana...

No hay comentarios:
Publicar un comentario