(Bill)
En medio de la oscuridad... caminando de nuevo en medio del vacío y la soledad... Estaba muerto, lo sentía... lo sabía con seguridad. Ahora con un poco de suerte, podría olvidarlo.
"Tienes que despertar..." esa voz me rodeaba sin dejarme descansar. Ya le había dicho en más de una ocación que no lo haría. Si despertando volvía a lo mismo; regresaba a sus brazos y a escuchaba sus palabras que tanto mal me hacían, prefería no hacerlo.
"Escúchame, Bill: ¿dejarás de lado todos los planes que tenías con la banda? ¿Dejarás sola a Jenni para siempre? ¿Qué hay de tu madre?"
-Todos ellos ya sabrán arreglárcelas sin mí. Será un peso menos si me voy... así ya no les causaré problemas.
"¿En serio crees que así podrás olvidarte de Tom? Has pasado unos días en medio de las tinieblas y ni aún así lo has podido olvidar."
Suspiré. - No sé. Si muriendo no me pude deshacer de tí, supongo que no podré deshacerme de él tampoco.
"Entonces, ¿crees que fue buena idea precipitarte de esa manera?"
-Sí.
"¿Seguro?"
-No sé. Ahora que lo pienso, no sé.- me senté, rodeando mis piernas con los brazos. -No sé.
"Somos unos niños aún. Actuamos como unos..."
-Actúo como uno, sí. Tengo miedo...- acepté después del tiempo de no haberlo hecho. -...miedo de no volver a las personas que se han preocupado tanto por mí.- Por primera vez desde que entré en la oscuridad, tenía miedo de no poder regresar. -¿En verdad estoy... estamos muertos?
"Descúbrelo."
-No me dejarás solo ahora... ¿o sí?- esperé respuesta, pero jamás llegó.
Bien, estaba solo. Si estaba muerto ya, ¿cómo podía regresar? ¿Valdría la pena volver? Suspiré.
Llevaba... ¿cuánto? ¿dos días... tres? Nunca me había preocupado llevar la cuenta del tiempo.
¿Cómo poder regresar?
Al principio sí quería morir; le dije a Ceci que no importaba ya nada... creo que me precipité.
Me eché a llorar, queriendo tener una guía para regresar; quería escuchar la voz de alguien... que me dijera que me necesitaba. Con sólo una sola persona que me dijera eso, me bastaría paraintentar volver.
no me importaba regresar en pleno velorio, pero... ¿y si ya estaba tres metros bajo tierra? ¿Quién me escucharíoa y me ayudaría a salir de ahí?
-Por favor, Bill... tienes que despertar.- la voz de Tom resonó en algún punto de la oscuridad. Alcé mi rostro hacia donde creí haberla escuchado.
-¿Tom?
-Por favor, Bill... tú no puedes morir ahora.- Me puse de pie, siguiendo el sonido de su voz. -No me dejes ahora que te he encontrado.
-¿Por qué, Tom? Creí que me querías al margen de tu vida, para que pudieras hacer lo que te agradara más. ¿Por qué me necesitas ahora?- preguntaba como si me fuera a responder... aún muerto, esperaba que me escuchara y me dijera lo que quería oir salir de sus labios.
"¿Estará siendo sincero?" La vocecilla molesta regresó a mi mente.
-No me importa. Dice que me quiere de regreso; que no puedo morir... Quiero creerle.
"No sabes lo que pasará después si le haces caso."
-Ya no me importa lo que pase o deje de pasar... si es algo malo, quiero estar ahí para ver qué tanto se pueden agravar las cosas; si es algo bueno, quiero compartir las cosas con él, con los chicos... con mi familia. Quiero regresar a su lado...
"¿No te bastó con ésto? ¿No te demostró que es un monstruo en el que no se puede confiar? ¿Qué más quieres para alejarte de él?"
-Nada. Ni aunque fuera el mismo demonio en persona lo volveré a dejar. Lo amo... y eso debe ser suficiente para hacerte entender que no importarán las barreras que se pongan entre nosotros; encontraré la manera de regresar con él.
-Bill... vamos... reacciona... regresa... no me dejes solo ahora...
-Quiero creerle. aunque sean mentiras, quiero creerle.- la voz de Tom se iba apagando paulatinamente... dentro de poco ya no la escucharía más y me quedaría atrapado en las tinieblas para siempre. No se abriría la luz para mí por haber cometido un acto suicida... y el infierno no me aceptaría tan fácil sin hacerme sufrir lo suficiente primero.
-Bill.- un último susurro de su parte.
-¡Tom, espera! No dejes de hablarme, por favor... muéstrame el camino de regreso...
Una luz apareció a mis espaldas. -¿Listo?- con una voz gruesa saliendo de su interior.
-¿Qué? ¿Listo para qué?- me detuve, viéndola fijamente.
-Listo.
-Si es para cruzar al otro lado... olvídalo. No quiero ir allá todavía. Quiero regresar.
-¡Listo!
-¡No! ¡No quiero irme! ¡Quiereo regresar!- la luz se amplificó, envolviéndome por completo.
Había muerto... sí... muerto... sin la esperanza de volverlo a ver...

No hay comentarios:
Publicar un comentario