(Bill)
-Siendo amigo de MI Tom, puedes llamarme Ceci...- puso tanto énfasis en "mi Tom" que me hizo quedar paralizado frente a él.
-Mucho gusto...- no atiné ni siquiera a devolverle el beso o hacer otra cosa. Ella tomó su mano y se pegó más a su pecho.
-¿Cómo llegaste?
-¿Qué no querías verme?
-No es eso, sólo que no avisaste si quiera. Pude haber ido por tí...
-Entonces hubieras faltado a clases, Tom. si ya te conozco.- Andy venía tras ella, con un par de maletas. -Dime, Bill, ¿mi hermanito se quedó a todas sus clases?
-Sí... sí nos quedamos todas las sesiones.- a penas si podía responderle.
-Confío en tí. ¿Ya se presentaron?
-Sí, Andy, ya me presenté con... am...
-Bill, Ceci. Se llama Bill.- Andy subió a dejar las maletas, mientras ella me invitaba a sentarce con ellos.
-¿Son amigos?- se quedó entre nosotros, haciéndo un poco de espacio conmigo.
-No, Ceci...- respondió él con sarcasmo. -¿Por qué crees que lo invité?
-No sé, ¿para hacer un trabajo escolar?
-No exactamente. Sí íbamos a "hacer algo", pero en eso llegaste tú.- de nuevo el doble sentido... y de nuevo, cambio de actitud. Empezaba a detestar eso y al mismo tiempo, me atraía más.
-Ah, pensé que él era quien buscabas...
-¿Perdón?- algo me dijo en ese momento que Ceci sabía y quería más a Tom que lo normal.
-Es que se parecen tanto...
-Ceci, por favor...
-Ok, ok. Ya entendí, estoy estorbando.- su puso de pie y estaba por dejarnos solos. -Los dejo que sigan con su "trabajo".
-Gracias,muñeca.- se acercó de nuevo a mí, pasando sus manos por mi nuca. -¿Terminamos?
-¿Estás loco? Se te olvida que no estamos solos.- me tomó de la mano y subimos a su habitación. Andreas salía de un cuarto cercano a las escaleras, mientras nosotros pasábamos de largo a uno de los últimos.
-¿Y ustedes qué se traen?
-Quiero enseñarle unas compociciones a Bill.
-Está bien. Cundo los llame bajan a cenar, ¿está bien?
-Sí, papá.- respondió el rastafario y seguimos. Menos mal que no se dió cuenta de que íbamos de la mano...
-Aquí podemos estar bien.- yo me quedé parado, observando lo bien ordenado que estaba todo. Así como era él, me imaginaba un verdadero pandemonium, pero creo que las cosas nunca son como las pintan...
Me tomó de la cintura, besándome de nuevo. Yo me dejaba hacer... algo en él me gustaba demasiado: quizás sus carivcias, o la manera en que me miraba o sus besos... tal vez la manera en que me deshacía...
Me fue empujando hacia atrás, hasta que caímos a la cama. Los besos iban aumentando de profundidad, dejandome a veces sin aire.
Una de sus manos pasó por detrás de mi espalda, hasta bajar a mi trasero, acariciándolo por encima de la ropa.
-Tom...- nuestros alientos chocaban entre sí. El muy desesperado comenzó a subir mi playera rápidamente. -¿Siempre tienes que ir tan rápido?
-¿Se te olvida que no estamos solos?- sonreímos. él era el que lo hacía todo... yo sólo disfrutaba por fin... al fin podía decir abiertamente que me encantaba lo que estábamos haciendo.
Me despojó de las prendas por completo con la misma rapidez con la que se deshizo de mi playera.
Comenzó a dar sucios lametones en mi cuello y mi pecho, llegando a mis pezones. Era tan deliciosa la sensación que me estaba regalando...
-Mmm... Tom...
-Ya sé que te gusta... pero no hay tiempo para ir más despacio.- sin aviso alguno, y sin darme cuenta de a qué hora bajó sus pantalones y sus bóxers, metió de golpe su pene en mi interior.
Traté de gritar, pero mi grito se ahogó en una de sus manos que tapó mi boca. -Shhh.... Calladito.
Empezó a meterlo y sacarlo con más salvajismo que la primer vez. A mí me ardía un poco por tanta fricción...
Se agachaba para besar mi cuello, dejando apresado entre los dos mi erección, haciéndome olvidar del ardor con ese pequeño placer.
Estábamos de espaldas a la puerta, pero aún así me pareció escuchar cómo se abria. Traté de decírcelo, pero me calló con sus besos.
Escuchaba a alguien en la entrada, pero con lo que estaba sintiendo en esos momentos, no me importaba.
La fricción contra mi pene apresuraba las cosas, al igual que su sexo lleno de salvajismo: no tardamos en corrernos.
Él cayó sobre mi pecho. Yo me quedé con los ojos cerrados, escuchando su respiración.
Todo quedó en silencio por momentos, hasta que escuché... podria jurar que escuché cómo se cerraba la puerta.
-¿Qué pasa?- Tom se había dado cuenta de mi pequeña preocupación.
-Nada. Me pareció escuchar algo.
-¿Dónde?
-Afuera.- se levantó, poniéndoce nuevamente los pantalones y dejándome a mí desnudo. Me cubrí con el cobertor un poco.
-No hay nadie.
-Quizás fue mi imaginación.- se dió la vuelta y cruzó los brazos. .¿Qué?
-¿Por qué te cubres?
-¿Tú por qué crees?
-No deberías...- volvió a acercarce. Se sentó a mi lado y pasó sus dedos por mis labios. -Te ves muy bien sin nada...
-Eres un pervertido de primera.-Antes de volvernos a besar, la voz deAndy nos llamó la atención.
-¡Ya está lista la cena!
¿Cena? ¿Cuánto tiempo había pasado desde...?
-Vaya: ya son las 7... creo que tendrás que llamar a tu madre.
-No está en casa, hasta las 10.
-¡Chicos! ¡Bajen ya!
-¡Ya vamos!- Me lo quité de encima con un poco de trabajo. -Qué fastidio.
-¿Quieres seguir?
-¿No escuchaste a tu hermano?
-Qué más da. Podemos seguir y atrancar la puerta.- sonrió de manera sensual, recorriendo sus labios con su lengua, deteniéndoce a jugar con su piercing.
Pasé un buen rato tratando de convencerlo de bajar, al igual que batallando para que me dejara vestir en paz.
Yo salí primero. A penas puse un pie en el corredor, alguien me jaló del brazo, internándome en la habitación de enfrente.
-Será mejor que no hables, hombrecito.- era su prima.
-¿Qué quieres?
-Que no te le vuelvas a acercar a mi Tom.
-Es tu primo...
-Es mío. Si supieras quién es en realidad...
-¿Qué?- cerró la puerta con seguro y se sentó en el borde de la cama, cruzando la pierna. -¿A qué te refieres con eso?
-Él no es mi primo. Es mi "primo".- le miré de manera interrogante. -No es el hermano de Andy.... Es adoptado.
-No me ha dicho nada.
-No le gusta hablar de eso. Está buscando a su hermano.... a sus padres biológicos, mejor dicho. Tiene muchas preguntas y quiere las respuestas cuanto antes.
-Aún así no tiene sentido. ¿Por qué dices...?
-No tienes idea de lo que hemos pasado.- comenzó a balancear la pierna y a sonreir de manera sarcástica. -Hemos tenido... ehm... "fiestas" tan candentes desde que lo supo...
-No es cierto.
-¿Quieres apostar? Pregúntale, anda. Tal vez a tí sí te diga todo.- me dí la vuelta y salí de ahí. -Quizás descubras un poco detrás de su mirada... Te darás cuenta que él no es lo que aparenta.
-Ya lo sé.
Bajé las escaleras despacio, hasta llegar al comedor. Me senté all ado de Tom, sin decir nada.
La comidapasó en silencio. Varias veces Andy me preguntó el por qué de mi mutismo, pero sólo le dije que no era nada.
-Anda, te llevo a casa.- Subí al auto de Tom. El camino lo pasamos en silencio, también.
Apagó el motor a la entrada. Antes de que pudiera salir, activó los seguros. -Ya estamos. Dime qué tienes.
-Nada. Cosas mías.
-Puedes engañar a Andy,pero no a mí.
-Es que...
-¿Es que, qué?
-Ceci me dijo.
-¿Qué?
-Que han tenido "fiestas", como las que tienes con Nani.
-¿Y eso? No le creíste, ¿verdad?
-Y me dijo que eras asoptado y buscabas respuestas...- se puso más serio de lo que estaba. Desactivó los seguros y puso las manos sobre el volante.
-Ya deberías irte.
-Tom...
-Baja, anda. Eres libre...

OMG! me encanto este ultimo capitulo *-*
ResponderEliminarBill sin miedo dijo lo de adoptado ¿no? xD
y si la tal "ceci" se vuelve a hacercar a Tom... ¬¬ xD
ya quiero saber que sigue! >u<
Iio iwal ¡¡¡¡¡¡¡
ResponderEliminarQe lindo wow qe mala soy (; jaja Ceci jaja wow primera vez qe salgo de mala (; bueno estuvo genial sigue
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