Besaba mi cuello despacio mientras pasaba sus manos por mis costados, de arriba abajo por encima de la playera. Afuera se oían las voces de los chicos y el encargado del lugar, platicando animadamente, olvidándoce de nosotros.
En verdad no me importaba si se acordaban de nosotros; si se preguntaban el por qué de nuestra tardanza; si entraban o no... lo único que me importaba era que él estaba ahí, conmigo, después de haberme prometido cuidarme... y hacer lo posible por no hacerme sufrir. Eso era lo único que importaba de verdad.
La intimidad no estaba garantizada del todo, pues la puerta no estaba atrancada muy bien que digamos: cualquiera podía entrar, como mi hermana... no importaba.
Sus manos llegaron hasta mi entrepierna; su lengua seguía jugando en mi cuello. Mis manos aún se aferraban a él y mis gemidos se ahogaban en su cuerpo, tratando de hacer el menor ruido posible.
Esta vez no hub desnudos completos... creo que él sabía el riesgo que había. Me desprendió de los pantalones y los bóxers.
-Mmm... Tomi... Ah...- Su mano se deslizó bajo mi playera, acariciando mi espalda... haciendo que me arqueara; la otra la bajo hasta mi erección, acariciándola de arriba abajo sin dejar de besarme.
Nuestras respiraciones se aceleraban a cada segundo... Me impresionaba lo que él podía hacerme sentir...
-¿Listo?- asentí. En cuanto lo sentí dentro, un grito se ahogó en su cuello.
Sus embestidas eran cuidadosas al principio... mal momento para hacerlo así: yo quería que fuera más duro... igual que en su recámara...
-Tom...
-Ah...- su cara estaba empapada en sudor... se veía tan lindo...
-Tom... mmm... ¿podrías...? Ah...- no tuve que pedírcelo: él mismo empezó a subir la velocidad.
Aferré a un más mis manos alrededor de su cuello y rodeé su cintura con mis piernas, lo que hacía que penetrara, literalmente, hasta el fondo.
Quería estallar en gritos cuando la velocidad aumentó; quería dejar que mis gemidos se escucharan claramente y gritar su nombre... pero no se puede tenerlo todo...
Susurraba su nombre, pidiéndole más y más... hasta que me corrí, salpicando nuestros estómagos. Unos instantes más y se corrió en mi interior.
Al no poder gritar, suspiramos al mismo tiempo.
-¿Chicos?- Gustav tocó en el pequeño cuartillo.
-¿Qué pasa?- Tom trató de normalizar su respiración.
-Hay alguien que quiere hablar con nosotros.
-Ya vamos.- sonreimos.
-¿Bill está contigo?- no respondió. Intenté hablarle, pero me tapó la boca. -¿Están bien?
-Sí... ya vamos.- sonreímos de nuevo.
Se levantó, acomodando su ropa. -Tenemos que salir.
Le imité, demorando un poco más que él. -¿Tenemos qué?
-Ahora eres tú el pervertido... eso me gusta.- colocó sus manos en mi cintura. -Ya tendemos espacio para nosotros... muy pronto..- besó mis labios... un último beso antes de salir.
Terminé de vestirme y salí tras él.
Entre los chicos estaba el mismo hombre de aire simpático que ví en medio del tumulto. -Bill, él es...
-David Jost, mucho gusto.- estrechamos las manos. -El espectáculo que dieron allá afuera fue increíble...-mientras hablaba, noté que Gus no me quitaba la vista de encima.
-Ahm... ¿nos disculpan un momento?- jalé a Gustav del brazo hasta una esquina de la salilla.
-¿Por qué me miras así?
-Primero dime qué hacías con Tom ahí dentro.
-Nada.- crucé los brazos.
-No me mientas, Bill.
-¿Por qué lo preguntas?
-Sabes que puedes decirme lo que sea. Soy tu amigo y sabes que puedes decirme lo que sea...- me miró fijamente, esperando. No sabía qué hacer: él era de los que no te dejaban en paz hasta saber qué te traías entre manos... y no se tragaba una mentira tan fácil.
-Yo...
-Si no quieres decírmelo ahora, no lo hagas.- creo que notó mi nerviosismo... -Pero te recuerdo que normalmente soy algo terco para eso.
-Lo sé.- sonreí nerviosamente. -Gracias.
-Otra cosa, Bill...- me tomó un momento del brazo, acercándose a mi oído. -Ten cuidado. No quiero que "él" te meta en problemas...
-No te preocupes, Gustav. Eso no pasará.
Regresamos al lado de los chicos justo cuando... am... David, se iba. -¿Qué pasó?
-¡No lo van a creer!- Tom parecía niño pequeño de lo emocionado que estaba. -¡Es increíble!
-Tom, ¿puedes tranquilizarte y decírcelos?
-Mejor dícelos tú, señor "soy más maduro en estas cosas que tú".- hizo cara de fastidio y metió las manos en los bolsillos. Se veía muy divertido así....
-A ver, Georg, ¿qué pasó?- Gustav sonreía, por primera vez, al ver a Tom.
-David... el tipo que habló con nosotros mientras ustedes estaban con sus cosas, nos invitó a tocar para unas personas...
-Tiene contacto directo con una disquera y quiere ver si somos tan buenos.- completó Tom. -Pero una vez que nos escuhen, no nos dejarán ir... somos tan buenos que ya no nos soltarán.- terminó con un guiño.
-Eso es seguro.- Jenni entro de pronto con Nani de la mano y una chica que sólo había visto un par de veces en el corredor del colegio. -Y si eso pasa, ya no los veré tan seguido.
-Si eso pasa...- me le acerqué un poco, poniéndome entre ella y la chica de nombre desconocido. -...yo no tendría inconvenientes en llevarte un par de veces con nosotros.
-Los chicos no creo que lo acepten, ¿verdad?
-Por nosotros está bien.- respondió Geo en una sonrisa.
-Yo estaría complacido con tu compañía, pequeña.- Tom le sonrió de manera coqueta.
-No hagas eso.- y todos se echaron a reir con mi actitud.
-Bill, te presento a Itzayana.
-Mucho gusto.- traté de borrar mi cara de celos y sonreír.
-Hola. Si no me equivoco... eres nuevo en el colegio, ¿verdad?
-Muy cierto.- los chicos se fueron, dejándome solo con ellas.
-Y Nathaly te había invitado a su fiesta, ¿no?
-Sí.- su mirada estaba llena de curiosidad.
-Pues es una lástima que no hayas estado ahí... fue muy divertida.
Cerré los ojos y me llevé la mano a la frente: ¡había olvidado por completo la fiesta!
-¿Había fiesta hoy? ¿por qué no me dijeron?
-Porque yo quería ver a la banda de tu hermano.- dijo Nani tomándola de la mano. -Le avvisé a Nathaly y me dijo que no había problema... mientras Bill fuera un par de minutos antes del concierto, pero parece que lo olvidaste, ¿no, chico?
-Lo olvidé... demonios...
-Lo olvidamos, Bill.- Tom regresó a la salilla. -¿por qué no me lo recordaste, muñeca?
-Pensé que tenías una memoria excelente.- sonrió. -Ahora tendrán que disculparce con ella.
-Lo haremos mañana, ahora...- la tomó de la mano y besó su mejilla, al igual que a Itzayana. -...tenemos que irnos.
-Pueden decirme Zay. Chicos tan lindos como ustedes no pueden andar gastando aire de más.-sonrió.
A mí los celos (ahora sí ya podía aceptarlo) me estaban empezando a surgir de nuevo. Me apresuré a despedirnos, tomar de la mano a mi hermana y jalarlo del brazo.
En el camino, tuve que complirle a Jenni,así que viajé en los asientos traseros, sin quitarles la vista de encima.
El celular de ella comenzó a sonar de pronto.
-¿Bueno? Sí, mamá, ya terminó... sí... genial, como siempre. ¿Qué? Está bien, pero sabes que... sí, eso... am, no sé..
-¿Qué dice mamá, nena?
-Espera...- se apartó unos momentos el aparato. -Mamá dice que saldrá unos días...
-¿Cómo? ¿A ésta hora?
-¿Me dejas terminar?- asentí.
-Acaban de llamarla y tiene que salir de viaje. Como sabe que no te gusta quedarte solo en casa...
-No me quedaré solo: tú estarás conmigo, ¿no?
-¿Me dejas seguir?
-Déjala seguir, Bill.- El rastafario... el muy demente se reía.
-Sabes que estaré ausente de casa mucho tiempo por estar con mis amigos y buscar un lugar en el colegio.- se quedó callada un momento, esperando que dijera algo, pero coloqué mis manos sobre mi boca, dándole a entender que podía seguir. -Tom: ¿podemos quedarnos con ustedes?- tanto a él como a mí nos cayó de sorpresa. -¿Qué dices, Tomi?
Bien... en ese punto regresé a la realidad: ¿por qué le decía así? Tomi... sólo Andy, su prima y más recientemente YO le decía así...
De acuerdo... a ella le agradaba... quizás estaba exagerando.
-Tendría que preguntárcelo a mi hermano... pero creo que no habrá problema.
-¿Y tú prima?
-No hay problema con ella.
-¿Mamá?- regresó a su conversación. -Ya está arreglado... sí, con él... ajá... no hay problema. Sí... adiós... ¡buen viaje!- colgó.
Llegamos a su casa. Entramos, llamamos... y nadie respondió. -Vengan.- subimos las escaleras. -Te puedes quedar aquí: es la habitación de invitados.- abrió la puerta, dejando ver un cuarto bien arreglado en color azul. -¿Te gusta?- mi hermana le sonrió.
-Está bien para mí.
-¿Y yo?
-Bueno, Ceci está ocupando la otrta habitación...
-Dormiré en el sofá, no hay cuidado.
-Te quedarás en mi cuarto.- clavé la mirada en él. -Yo me quedaré en la sala.
-Yo...
-Ven,anda. Señorita...- se volvió a Jenni. -...si mepermite, me robaré unos momentos a su hermano. ¿Está bien?
-Sólo no lo vayas a dañar, ¿si?- sonrió mientras se sentaba en el borde de la cama.
-Entendido. Buenas noches.- cerró la puerta. -Ahora, ¿recuerdas dónde está o te llevo?- no me dió tiempo a responder; me tomó de la mano y me arrastró a su cuarto.

esta genial! por favor siguela *¬*
ResponderEliminarsi si siquela xD
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