(Bill)
Otro día para faltar a la escuela... y el día en que mi madre llegaba de viaje.
Comencé a empacar mi ropa en la mochila que había llevado mi hermana con lentitud. Quería volver a casa, pero no quería dejar a Tom. Tomé su playera entre mis manos, estrechándola contra mi pecho. -Puedes llevártela.- dijo él desde la puerta.
-No, gracias.
-¿Por qué?- no le respondí. Alargué la prenda hasta él; se acercó y la tomó. En lugar de quedárcela, la colocó sobre mi pecho, tomando mi mano de nuevo, colocándola encima. -Llévatela. Anda: ya es tuya.- me besó dulcemente.
Alguien tocó a la puerta. Nos separamos de inmediato. -Bill, ¿ya?- Jenni tampoco había ido a la escuela; había preferido quedarce con nosotros a empacar las cosas e ir a recoger a mamá.
-¡Hola chicos!- había invitado a Abii, quien de la noche a la mañana se había convertido en su amiga más cercana y, a decir vardad, era la única que me daba confianza: era la más responsable de su clase, así que con ella no tenía por qué preocuparme de que se metiera en problemas.v
-Hola.- sonreimos a manera de saludo.
-Bill, Bill, Bill, Bill, Bill....- como estaba de espaldas a ella, mi querida hermana hacía lo posible para llamar mi atención. Siempre hacía lo mismo y siempre terminaba haciéndole caso, porque me hartaba la paciencia.
-¿Qué, qué, qué, qué, qué?
-¿Ya?
-Falta como una hora, pequeña lata.- le respondí y volví a lo mío. Tom sonrió al ver su cara.
-¿Siempre es así?- preguntó él.
-No. A veces es más molesto y más antipático.- por el espejo que tenía en frente, pude ver cómo me sacaba la lengua. Qué infantil... aunque tengo que reconocerle que en eso nos parecíamos.
-Tranquila, molestia.- cruzó los brazos mientras yo sonreía.
-Abii: ¿me ayudas a terminar de guardar mis cosas?
-Ni siquiera has terminado lo tuyo y ya te quieres ir... tramposa.- su amiga y Tom rieron. Las chicas dieron media vuelta y se fueron.
-Es linda.- doblaba la playera para meterla junto con el resto de la ropa, pero parecía ya no haber lugar para ella.
-¿Quieres que me den celos?
-¿Celos? No sabía que eras celoso.- apreté los labios. No debí haberlo dicho.
-¿Quién es tu víctima ésta vez?- cambié de tema. La plática no era de mi agrado, pero no se me ocurría hablar de otra cosa.
-¿En seiro quieres saber?- asentí dudando. No sabía si me gustaría escucharlo, pero igual ya había preguntado.
-Tal vez tú lo conozcas: se llama Ronald.- la sangre subió d egolpe a mis sienes y sentí cómo mis manos se qudaron quietas. El sólo recordar su nombre me hacia sentir miedo.
-Yo... creo que... ¿por qué?
-Estaba en tu colegio, ¿no?- se dirigió al armario y de la parte de arriba bajó un sobre, de donde sacó unas hojas sujetas con una grapa. -Ronald Walter, 19 años. Oh, mira: es el atleta del colegio... pero se vemuy delgaducho... sin chiste.-dijo pasando las hojas lentamente. -¿Sabes por qué lo quieren fuera del mundo?- negué. -Es por haber nacido en la familia equivocada en el tiempo equivocado; por haber aprendido de su padre...- bien sabía yo que su padre había sido un tipo corrupto y que había muerto en un "accidente", pero no me imaginé que eso lo pondría en peligro. -...y por haberse metido con el chico equivocado.- susurró en mi oído, haciéndome temblar.
-¿A qué te refieres?
-¿Sabes qué tan malo fue su padre?- se separó de mí, dejando sobre la cama el sobre. -Fue el cerebro detrás del asesinato de muchas personas que le "estorbaban"; lavó dinero; se mezcló con personas que no debía... y terminó cayendo en manos del señor "Yo lo puedo todo".
-¿Tú...?
-Fue uno de mis primeros clientes. Ya sabes: buena paga, buen trabajo.- me quedé plantado en mi lugar. ¿Cómo lo podía decir así como si nada? -Sólo era cuestión de tiempo y paciencia y...
-Ya entendí.-le corté.No queria saber todos los detalles de su trabajo.
-Pero, ¿sabes qué lo hace diferente esta vez?- negué en silencio. -Que se metió con algo que quiero y que lleva mi nombre en su cuerpo.- lo djo de manera sombría, con su mirada clavada en mí.

oww my life que tierno/asustante capitulo *o* la amo sube otro :)
ResponderEliminarBy.Cecilia