jueves, 6 de enero de 2011

Secreto

-Quizás así ya no se te olvide, Billi.- sus uñas se clavaban de manera salvaje en mi cuerpo, haciéndome sentir unas pequeñas gotas de sangre que salían de los resguños. Seguí quejándome, pidiéndole que parara, pero me ignoró. -Ojalá cada que se te cruce por la cabeza el acercárte a Tom, recuerdes éste dolor y te alejes de él.
-¿Por qué lo haces?- la puerta se abrió sin ningún aviso previo.
-Oh, lo siento.- la cabeza de Jenni se asomó por la puerta entreabierta, alejándoce en cuanto la vió encima de mí.
-No hay problema, nena.- Ceci se hizo a un lado, cubriéndoce un poco con las cobijas... como si fuera tan decente. -¿Pasa algo?- Dibujando una sonrisa, me tomó del brazo, tratando de aparentar calma.
-Yo...- hablaba desde detrás de la puerta. -...venía a ver a mi hermano.
-Pasa, anda. No estámos haciéndo nada malo.- como lo dijo de manera tan tranquila, entró. -Si se te ocurre decir algo, te vas a arrepentir.- me susurró. Sus palabras fueron tan frías que me hicieron permanecer callado.
-Bill...- estaba sonrojada y no nos veía a la cara. -...saldré con unos amigos y después pasaré a la casa. Quería ver si venías conmigo, pero mejor no te interrumpo más.- queria decirle que me moría por que me sacara de ahí, pero en cuanto entreabrí la boca, sus uñas se encajaron un poco, ésta vez, en mi brazo. -No te preocupes, Bill: te traeré un poco de ropa.
-¿Tardarás mucho, nena?- la muy descarada parecía preocuparce por ella... lo malo es que actuaba tan bien que parecía sincera.
-No se preocupen: me traerá Itzayana.- dijo en una sonrisa, ahora sí, viéndonos a la cara. -No se preocupen: no le diré nada a Tom.
-¿Qué?- por fin pude decir aunque fuera una maldita palabra.
-Mamá dijo que estabas enamorado y a juzgar por cómo estás con ella... am, disculpa pero, ¿cómo te llamas? No quiero andar por ahí dicíéndote "hey, tú"...
-Cecilia, cariño. Pero puedes decirme Ceci.- sonrió a la par de mi hermana.
-Ahora ya sé por qué se la pasa con tu primo: de seguro mi querido hermanito es demasiado tímido para hablar con las chicas y le pareció más fácil pegarce a Tom para saber de tí... lo bueno es que te animaste a ser la que empezara con ésto, Ceci.- salió de la habitación sin decir más.
-¿Por qué le dijiste eso?
-Mejor que piense que tú quieres algo conmigo a pensar que te metes con Tomi como un maldito marica.- bajó de la cama y antes de salir, me dijo sus últimas palabras. -No tienes idea de lo que soy capaz de hacer por lo que me pertenece.
Me dejó solo. Me levanté de la cama y fui directamente al espejo y ver el daño que habia hecho: los rasguños comenazban en los omóplatos y se extendía por los costados, casi hasta llegar a la estrella que tenía tatuada.
Si a Tom se le ocurría "jugar" hoy de seguro los vería... maldita zorra... ¿Qué hacer? Si dejo que lo haga se dará cuenta; si invento algo se dará cuenta de que miento... y si no lo dejo hacer, sospechará... maldición.
Me apresuré a ponerme mi playera del día anterior y bajar a desayunar algo. Ya se me ocurriría una solución después.
Me senté tras la barra, después de haberme preparado un poco de café, a pensar las cosas: Ceci tenía razón en algo: era mejor que pensara que me liaba con ella a que creyera que me enredaba con Tom. Digo: no debe ser sencillo el enterarte que a tu hermano le gusta alguien de tu mismo sexo.
-¡Bill, buenos días!- Andy entró vestido muy formalmente... y verlo así me dió risa, haciéndome olvidar de eso un poco. -¿Cómo pasaste la noche?- dejó caer su mano sobre mi espalda justo cuando me llevaba la taza de café a la boca, haciándome devolver el trago y toser. -¿Te pasa algo?
-Creo que me torcí la espalda. ¿Por qué ese traje?- dije tratando de no quejarme.
-Tengo una cita de trabajo con un cliente importante.- tomó un poco de agua y se arregló el cuello. -Tomi me dijo que se quedarán un tiempo.
-Si no te molesta... mi madre estará de viaje.
-Sabes que siempre son bienvenidos.- volteó a ver el reloj. -Se me hace tarde, Billi.- se colocó el saco y termnó por revolver mi cabello, como niño pequeño.  -Tom regresará por la tarde, dijo que tenía que atender unos asuntos.
-¿Desaparecerá días otra vez?- rió.
-No creo. Bueno, adiós.- me dejó solo... solo con la desgraciada de Cecilia...
Fui al sillón y traté de recargarme, pero las heridas seguían frescas, así que me quedé con el cuerpo echado hacia adelante.
Escuché pasos en la escalera, aproximándoce a la sala. -Bill...- Ceci se colocó detrás de mí; se inclinó un poco sobre el sofá y me habló al oído. -..saldré un momento, cariño.- trató de besarme, así que me hice a un lado. -Regresaré tarde, amor.- su dejo de sarcasmo  me molestó en sobre manera.
Salió, dejándome solo completamente.
No sé cuánto tiempo me quedé así, con la mirada clavada en el suelo y el cuerpo encorvado hacia delante, pensando y sólo escuchando el tic-tac del reloj... una y otra vez...
-¿Hay alguien?- la voz deTom me hizo ponerme de pie e ir a recibirlo. Se me había olvidado el dolor, hasta que me abrazó, apretando un poco la espalda. -¿Pasa algo?
-No, nada.- le dirigí al sillón. -Andy me dijo que tenías cosas qué hacer.
-Tenía que ver a unas personas...
-¿Me contarás qué personas?
-Ya lo sabrás, Billi. Ahora ven aquí.- me tomó delicadamente, sentándome sobre sus piernas.
-¿Entonces me seguirás contando de lo que hablamos anoche?
-Será otro día, ¿sí? ahora sólo quiero un poco de compañía.

2 comentarios:

  1. owww me gusto mucho el final, me imagino a Bill asi sentadito sobre tom de manera romantica.. oh.. creo que fue por que vi la imagen :S xD
    ya quiero ver el prox capitulo... quisiera matar a esa put* de ceci ¬¬ ojala Bill le diga a Tom lo que ceci le hizo y asi Jenni ya no pensara mal de su hermanito ^___^
    siguela por favor :D

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