jueves, 20 de enero de 2011

Temores

(Tom)

-Y tuve... se supone que tenía un gemelo...- una corriente de nerviosismo se apoderó de mi interior. Apreté los puños y bajé la vista, tratando que no encontrara mi mirada.
-¿Y sabes qué pasó con él?- en éstos momentos le daba gracias a "papá"  por enseñarme a ocultar mis emociones debajo de una mirada indiferente y fría.
-Mi hermano...- mi espíritu se sobresaltó al escucharlo decir eso. Contuve la respiración, esperando que no dijera lo que tanto me temía y dejara mi mundo tal y como estaba ahora. -...él... murió al nacer.- dejé escapar el aire en un suspiro aliviado. -Nunca me lo había dicho.
-Porque nunca lo preguntaste.- fui relajando más mi cuerpo. -Ella no tenia por qué decirte algo que sabía te iba a confundir... o a entristecerte.
-No me lo dijo por eso. Estoy seguro que "él" tiene que ver en eso.
-¿Crees que él pudo engañar a tu madre con eso?- asintió, desviando la mirada a sus espaldas.
-Tom, quiero saber si en realidad murió o sigue por ahí.- mi corazón comenzó a acelerar su ritmo. -Si sigue vivo, me gustaría conocerlo.- volvió el rostro a mí.
-¿Qué te hace pensar que lo está?
-Mi madre dijo que nisiquiera pudo verlo. ¿Cómo puede estar tan segura que en verdad lo perdió?- Tomó una de mis manos entre las suyas al tiempo que mi vista se desviaba a un lado. -Tú tienes contactos, ¿cierto?
-Cierto.
-¿Podrías... podrías ayudarme?
-¿Qué?
-Tú sabes: quizás puedas ayudarme a saber si estoy en lo correcto o no.- se quedó en silencio un momento. -Sé que estás ocupado vbuscando a tu familiay eso, pero si puedes... si quieres...
-¿En serio quieres encontrarlo?
-Sí. Me gustaría saber qué fue de él; si es feliz, si se la ha pasado bien todo éstos años. Me da curiosidad por saber cómo es y...
-¿Y si en verdad está muerto?- la chispaque había brotado en su mirada se habia apagado de golpe.
-Bueno, si él ya no está... me gustaría ir a su última morada.- me enterneció tanto su gesto que terminé aceptando.
-Hace frío. Ven.- lo llevé hasta mi auto, metiéndonos en la parte trasera, poniéndole mi chamarra encima.
Nos abrazamos en silencio. -Tom, dijiste que seguiríamos hablando.
-¿De qué quiers hablar?
-¿De qué quieres contarme?
-No lo sé. Pregunta y te respondo lo que quieras.
-Empezaste con ésto muy joven. ¿Por qué?
-Bueno...- dejé mis manos a los costados,dejando que él me sostuviera fuerte. -...cuando m eví lejos de la que fue mi familia, no tenía a dónde ir. Estuve tanto tiempo en las calles, tratndo de sobrevivir, hasta que alguien me tendió la mano y me ayudó a adaptarme al mundo: me enseñó a defenderme y me ayudó a reconstruir mi mundo y me dió una opotunidad en ésto.
-Pero ¿por qué?
-Cuando creces con rencor no hay manera más fácil de sacarlo que mediante el dolor ajeno, Bill. Para mí se convirtió en el mejor escape el ver cómo las personas que no tenían valor suficiente para vivir dejaban de respirar frente a mí.- pude sentircómo temblaba.
-Si por alguna razón alguien te pidiera que me...
-Prefiero que me maten antes a mí.- antes que siguiera con la pregunta típica de todos "¿por qué?", le rspondí. -Porque tú me has enseñado algo más allá de lo que conocía; te convertiste en mi reten y cambiaste mi mundo por uno mejor... y, supongo que te lo agradezco. Tú sí mereces vivir sin sifrimientos... yo podría pudrirme en el infierno si con eso lograra salvarte del dolor y las injusticias de la vida.

2 comentarios: