"Fui un tonto, lo sé.. ¿qué me queda ahora? Morir, solamente."
-by Tom
"Hermanos". En cuanto esa palabra salió de mis labios quería que la tierra me tragara... y cuando se me ocurrió completar con "gemelos", me quería morir.
¿Por qué demonios tenía que soltarlo de esa manera? En verdad que era el mayor idiota de todos.
Miré a Bill de reojo; estaba peor que yo: sumido con la mirada en el piso y totalmente callado.
Salimos de la presentación de prensa con las miradas clavadas en nosotros. Jenni nos veía cpn curiosidad, pues no sabía nada de lo ocurrido ahí dentro.
-¿Cómo que son hermanos y no nos lo dijeron?- el más alterado, era el rubio.
-Ya, Gus, debieron tener sus razones para no decirlo.- y, como siempre, el más calmado frente al asunto era Georg.
-Pero, pero...
-Gus...- la chica se acercó a él, tomándolo del brazo. -Ya te explicaré todo después, ¿si?
- Está bien. Ahora, Tom, escúchame bien: tienes que cuidar de ellos, ¿de acuerdo?
-Soy su hermano, no su niñera.- dije escondiendo el rostro, al tiempo que salíamos al estacionamiento, para abordar la camioneta y dirigirnos al lugar donde nos presentaríamos esa noche.
Me sente al lado de Georg, alejado de Bill.
Después de haber dicho eso, quería regresar en el tiempo; borrar las palabras de mi boca y no abrir más la herida en él... mas no había vuelta atrás.
Llegamos, sin más preguntas. Los instrumentos ya estaban listos para que los probáramos. Los G's se apresuraron a ensayar un poco, mientras yo me perdía detrás del escenario, en un lugar donde creería que no me encontrarían pronto. Me llevé un cigarrillo a los labios, para tratar de calmarme.
Algo tibio se resbaló por mi mejilla. Me llevé el dorso de la mano y... ¿una lágrima? ¿A pesar de ser tan frío, tan duro y patán... podía llorar por lo que había estado haciendo?
-Tom.- Bill apareció por detrás. -¿Podemos hablar?
Limpié completamente la lágrima y me negué a verle de frente. -Deberías aprobechar el tiempo mejor en ensayar con ellos.
-No puedo sin la guitarra.
-Sin la guitarra será mejor, así no te distraerás.- se acercó un poco más.
-Sin la guitarra me pierdo. Además, supongo que el guitarrista también necesita ensayar.
-Soy el mejor... no necesito ensayos ni eso. Son aburridos.- se acercó despacio, como un niño que se acerca temeroso a alguien desconocido. Ni siquiera me dí cuenta de cuando pudo colocarse frente a mí.
-Lloraste.
-No.
-Tus ojos se ven... acuosos. Estuviste llorando.
-No. Sólo... se me metió algo al ojo.- mentí. A él le dió un poco de risa, que supo acallarla entre dientes. -¿Qué?- al tiempo que trataba de callarse, una lágrima también brotó de sus ojos. -Ahora eres tú el que llora.
-Es que me acabo de dar ceunta de algo.
-Sea lo que sea, no me importa.- lo decía... peor esperaba otra cosa: que me lo dijera. Creo que era hora de quebrarme frente a él, sin testigos a nuestro alrededor.
-Sabía que mentías.- dejé de lado el cigarro. Él se acercó más, hasta poder tocarme el rostro. -Sabía que no había sido mentira lo nuestro.- en un acto reflejo, me hice hacia atrás.
-No sé de lo que me hablas.- me ponía nervioso. Estaba acostumbrado a mentir... lo había hecho toda mi vida... y la costumbre estaba minando las esperanzas de él y mi vida... ¿quebrarme de verdad o seguir con la farsa?
-Tom... en verdad... en verdad me estabas convenciendo de que ésto soló habia sido un sueño... realmente me estabas metiendo en una pesadilla cruel, pero me doy cuenta que tú también estás sufriendo... y que mentías.
-No.
-¿Por qué lo hiciste?
-Yo no mentí.
-Quizás pensaste que era lo mejor... y no te culpo.
-Escucha, Bill: yo NO te amo. Te odio... me das...
-Asco... lo dijiste el día que nos volvimos a ver. Lo sé.- las lágrimas comenzaron a acrecentar en su rostro, arruinando un poco su maquillaje. -Mentiste, Tom, per no importa.
-¡Yo no te amo!- lo volví a herir.
Apretó los puños, cerró los ojos y también me gritó. -¡¿Dime por qué, Tom?!- el verlo así, logró derrumbarme por completo.
-Porque quería que me olvidaras... No quiero que sufras por mi causa.
-¿No me quieres ver sufrir? ¿De verdad? ¡Entonces mátame ahora! Arráncame el corazón de una buena vez, que estoy sufriendo sin tí.- el llanto empapaba su rostro, a mí me estaba rompiendo completamente. -Me muero lentamente... día a día sin tí. ¡Mátame de una maldita vez! Quizás te pueda amar mejor como fantasma... por lo menos así podría quedarme a tu lado para siempre y mi sufrimiento sería menos.
Estalló frente a mí. Todo el sufrimiento... el dolor que había estado guardando en su pecho, estalló en mi rostro.
-Me pides que te mate para terminar con tu dolor... ¿y yo qué?- ya no pude más: dejé que algunas lagrimillas se me escaparan y destrocé al muralla que había tratado de crear entre nosotros. -Yo me quedaré igual.- me acerqué a él, sin tocarlo. -Yo también sufro, Bill. Si no estoy contigo, el silencio y la soledad me matan; si estoy contigo me muero porque on puedo tocarte... ni siquiera puedo rozarte. ¿Eso no es sufrir?
-Tom...- clavó sus hermosos ojos almendrados en mí.
-Lamento las idioteces que cometí... siento tanto el haber dicho que somos hermanos... lamento el estarte matando con ésto, Billi.- ganó el sentimiento.
Me ablandé totalmente frente a él; me derrumbé... sintiédnome afortunado de no tener a nadie alrededor más que a él.
-Tomi...- se lanzó contra mí, colocando sus manos alrededor de mi cuello y dejándoce caer entre mis brazos. -Yo... no quiero vivir sin tí. Qué me importa que seamos hermanos... no puedo vivir sin tí.
-Ni yo sin tí.- lo apreté un poco más contra mi cuerpo... se sentía tan bien volver a sentir su contacto. -Pero no podemos...
-¿Entonces?
-Quizás lo mejor sería que los dos muriéramos.

Aaawwww al fin -.- thomas...... Hahah buenisimooo gracias por ponerlo hehehe espero que pongas el otro muero por leerlo awww que poetico morir los dos *-* loved it !!!!! Seguila esta buenisima :)
ResponderEliminar