"El amor es una condena que todo ser humano carga a su cuello: al principio no le prestas mucha atención a sus encantos; luego terminas cediendo ante su magia seductora y terminas muriendo por culpa del fuego de la pasión que dejó en tu corazón al abandonarte a tu suerte."
-by Tom
No podía dejar de pensar en él ni manteniéndome ocupado, atado al trabajo; todo... absolutamente todo me lo recordaba. No podía escapar de su mirada; de sus labios... de su rostro.
-Maldición.- me la pasaba caminando de un lado al otro en casa de Andreas, siempre con las preguntas de Ceci a mis espaldas. "¿Por qué no regresas con él? ¿Por qué demonios tenías que regresar aquí?"
Terminaba hartándome la paciencia y en más de una ocación la empujé con la fuerza suficiente como para que terminara en el suelo y dejara de moelstarme.
Sí: me la pasaba de un asesinato a otro... de una botella de alcohol a otra; consumienod una caja entera de cigarrillos a consumir cosas más fuertes... y nada servía.
¿Por qué tenía que fijarme en él? ¿Por qué demonios me tenía que enrredar con él? Por qué no me pude enterar antes de quién era él en realidad?
A ese paso terminaría muriéndome... o por lo menos sumiéndome en la locura si no encontraba algo o alguien que pudiese reemplazarlo.
En medio de mis pensamientos, pude recordar a Jenni y lo que haía pasado entre nosotros: ahora sabía muy bien por qué sus labios y su cuerpo era tan adictivo como Bill.
-Así no se olvidan las cosas, muchacho.- Michel creo que se alarmaba al verme así, pues se pasaba por la casa a diario... o era eso o sólo era para ver a Ceci. -Eso sólo te traerá problemas.
-No sabes lo que dices. Éstas cosas pueden borrar toda tu memoria en grandes cantidades.
-¿Eso quieres? ¿Olvidarlo todo?
-Sería buena idea.- dije soltando el humo sobre su cara. -No tienes idea de los malos ratos que he pasado... de los errores que me he dado cuenta que cometí con ellos.
-Si yo fuera tú, regresaría con ellos.
-¿Qué?
-Es evidente que no puedes vivir sin ellos. ¿Por qué dejarlos por lo que dice un papel?
-Tú no lo entiendes, ¿verdad, idiota? Somos HER-MA-NOS. ¿Sabes lo que significa eso?
-No significa nada.
-Eres tan estúpido. No pudee haber nada entre nosotros.
-Ser hermano de alguien que no conocías ni que tenías idea de que existiera, no significa nada. Es sólo una palabra,. ¿Por qué detenerce por eso?
-El incesto es algo que no es bien visto... además, si es entre hermano y hermana, no creo que haya mucho problema, pero cuando es hermano y hermano...- suspiré. -...hay más problemas de por medio. ¿Eso no significa nada para tí?
-Si: que tienes miedo de que lo humillen y lo dañen si se llega a saber no slo que óson hermanos, sino que han tenido algo que ver.- Bajé mi mirada. Ya no se me ocurría nda para defenderme. -Es lógico que sientas miedo por él: lo amas.
-Somos hermanos.- lo sé: ya parecía disco rayado, pero no podía dejar de repetirlo. Era algo que me martirizaba.
-¿Y qué? Mientras nadie lo sepa, es como si no lo fueran. Además, si tienes miedo de que se enteren lo que tienes con él, sólo hazte a la idea de ignorarlos: ellos no son nadie para señalarlos. Dime, ¿quién no se ha enamorado de algún familiar suyo? Esa es una parte inevitable de la vida, niño.
-Puede ser... pero aún así no pienso arrastrarlo a algo malo.
-¿Qué harsá entonces? ¿Lo olvidarás en serio o...?
-¿O...?- lo miré. En sus ojos pude ver que algo se le había ocurrido. Una buena idea, quizás.
-O... una manera de tenerlo cerca sería el estar con él como familia... ya que tanto te obsesiona el saber lo que son, y actuar de una manera frívola con él. No es la mejor manera: lo tendrás cerca, pero destrozarás su corazón.
-Pero podré verlo y estar al pendiente de él.
Se rió. -En verdad que te importa... para querer hacer algo tan cruel con ustedes dos.- ya no le respondí. Me levanté de su lado y salí, con él detrás. En verdad que estaba preocupado. -¿A dónde crees que vas? Ya acabaste con todo el trabajo que tenías.
-Quiero verme diferente, es todo.
-Te acompaño.
Michel me preguntó qué esperaba lograr con haber cambiado un poco. No le respondí otra cosa que ya estaba harto de las rastas. La verdad, quizás, era que inconcientemente quería verme diferente para él.
El día de encontrarme con el equipo y los chicos habai llegado. Teía nervios de volverlo a ver, pero me confiaba de mi facilidad para esconder lo que en realidad sentía... aunque no estaba seguro de si frente a él resultaría.
Los saludé a todos, tratando de no vrlo, pero me fue inevitable, pues él tienen como un imán que me atrae. Lo ví detenidamente aprobechando que no tenía la vista sobre mí: también había cambiado... y se veía tan inocente y lindo...
Demonios, Bill, ¿por qué me haces ésto?
Decidí mantenerme alejado de él, tratando de ignorarlo y de mantenerme frío con él... y resultó.
Al subir a mi vehículo, recordé lo harta que estaba Ceci de mí, asi que no tenía otra opción que regresar a casa, al lado de "mis hermanos".
Los llevé conmigo, para que nadie sospechara nada. Al llegar, era evidente que Jenni no quería saber nada de mí, pues ni pasó a la casa sino que se desvió a ver a Nathaly, dándome oportunidad de hablar con él.
Lo llevé al estudio, siempre dándole la espalda para no flaquear ante él y recordándo las palabras de Michel.
"Si destrozando tu corazón puedo hacer que me olvides y que ya no sufras por mí, lo haré." dije para mis adentros.
Y... no sé por qué... ni de dónde saqué fuerzas, pero le dije lo que jamás imaginé si quiera: que me daba asco.
Lo hice llorar... y que me dijera que me odiaba mientras salía a fumar un cigarrillo en la entrada del estudio.
La sonrisa se borró de mi rostro al escuchar cómo se desplomaba en el suelo y escuchar cómo se iban apagando sus palabras.
-Lo has herido.- la voz de Jenni llegó hasta mí desde la sala.
-Creí que habías salido.
-No quería verte... pero tampoco quiero dejar solo a Bill.
-¿Por qué?
-Está sufriendo porque el chico del que se enamoró es un verdadero imbécil que no sabe otra cosa que no sea destrozarle el alma.
-No tengo la culpa de que sea sensible y que se fíe de personas que no conoce.
-Llegó a conocerte lo suficiente en poco tiempo.
-Se confió demasiado. Es el precio que los tontos pagan cuando son así.
Se puso de pie; se acercó y me dió una cachetada, furiosa, haciéndome tirar el cigarro. -No hables así de Bill.
-¿No tengo derecho de decir las verdades de mí hermano?
-Con mayor razón deberías de quererlo un poco... o no decir eso de él de manera tan... tan...
-No importa lo que digas... o lo que él haga: no me agradará ser parte de su familia. Nunca. Grábatelo bien en la cabeza, niña.- la hice a un lado y subí a la que fue nuestra habitación. Su aroma estaba impregnado en cada rincón.
Aspir eel aire del cuarto ansioso, para después dejarlo salir despacio y llenarme de fuerzas para tomar sus cosas y echarlas a alguna de las demás habitaciones.
Me costó tanto deshacerme de su ropa, de sus fotografias... y ms aún tirar a la basura en donde salíamos los dos abrazados.
Quiero comenzar de nuevo... tratar de alejarme de él y en caso de no poder hacerlo... me mataré.

OoooooMmgggggg T.T nooo tommm ala cuando pones otro? Muero por leerlo sabes a mi no me gustaba el TWC pero con tu fic todo cambio que bn escribis enserio :) felicitacioness!! Espero con ansias el otro cap :)
ResponderEliminar