lunes, 14 de marzo de 2011

Espera

"La muerte siempre es el término de algo para dar paso a una nueva vida. En mi caso, la muerte es definitiva sin tí... dejándole paso al vacío y a la nada, pues tengo la seguridad que nadie me extrañará..."
-by Bill
Pasaron los días y no tenía noticias de mi hermana... ni de él. Me la pasaba aferrado al dije que había encontrado en su cajón y a una de las pocas fotografías que habíamos logrado tomarnos juntos.





Era doloroso verlo así: sonriente, recordándome lo bien que estábamos juntos; el diije me quemaba... igual que los recuerdos, pero no era suficiente para olvidarlo. Supongo que el quererlo me convertía en masoquista...y lo peor era que epezaba a gustarme.
Sí, éramos hermanos... no simples hermanos: éramos gemelos... ¿y qué? Lo amé y el saberlo no lo cambiaba en nada. Aún lo amaba. Qué más daba lo que había de por medio o lo que eso significaba: lo amaba y estaba seguro que él sentía lo mismo por mí. Algo en mi interior me decía que él también estaba sufriendo... y que quería regresar.
Varias veces fui a buscarlo a casa de Andreas, pero parecía que no había nadie en casa.
En el estudio, David nos comentaba que sólo iba ya al atardecer; que casi no hablaba a menos que lo estuvieran interrogando... extraño en él porque siempre tiene algo que decir: incluso alguna idiotez, pero siempre tiene algo en la punta de la lengua que no resiste soltar.
Una vez me preguntó frente a los chicos si ya habíamos resuleto nuestras diferencias... pregunta que debo admitir me dolió y que repondí con una mentira: le dije que si. Me preguntó la razón... le dije que eran tonterías y que... habíamos ... que habíamos peleado por una chica... era lo único que se me había ocurrido decir... qué estúpido me escuché y me sentí.
Me daba tanto miedo el que descubrieran lo de nosotros... con lo que me dí cuenta que era un completo cobarde.
Intenté quedarme hasta tarde a esperarlo, pero Georg siempre me decía que sería mejor ir a descansar a casa que quedarme a dormir en el piso del estudio.
-No vale la pena que juegues a ser su guardián, Bill.- me decía una y otra vez en el camino de regreso.
-¿Quién dice que quiero serlo?- le respondía lanzando la mirada a través de la ventana.
-Tu cara lo dice: estás preocupado por él.
-Eso creo.
-Eso es lo que sientes: te preocupa. Y te entiendo. Si mi chica... o alguien a quien quiero... no sé: Gustav o tú desaparecieran, estaría igual.
-No te creo.
-Escucha, Bill: yo también estoy preocupado.
-¿En serio?
-Se ve que no se ha pasado por la casa desde su cumpleaños. Eso es de preocuparce.
Siempre la misma conversación... y siempre terminando con lo mismo: él me dejaba en casa y se iba sin decir más que un "hasta luego"; entraba a casa y al sentir el vacío golpeándome de frente (puesto que mi madre por fin se había ido... aunque desgraciadamente con Matt), me envargaba un sentimiento melancólico y triste.
Había veces que me imaginaba a Tom sentado en el estudio o en la sala, con la guitarra entre sus manos... tocando alguna melodía para mí...
Antes los acordes que le escuchaba improvisar alegraban mi corazón; ahora, los que llegan a mí gracias a mi imaginación, me parten el alma...
Dios... Tomi... te extraño tanto...
A veces me quedaba acostado en el sofá, esperando que él o Jenni entraran a casa con una sonrisa, borrando las cosas que habían pasado. Otras ocaciones, subía a nuestra habitación y me aferraba a las almohadas, soñando con que ál también estaba buscando la mejor manera de regresar a abrazarme.






Pasaban los días... y yo sin saber de ambos. ¿Por qué?
Me decía a mí mismo que ya vendrían... que ya no estaría solo en casa el día de mañana;  que sus vocez me despertarían y podríamos empezar de nuevo... Pero cuando despertaba y la esperanza se quedaba callada, volvía a la realidad y me daba cuenta que me estaba muriendo sin Tom.
Me moría de soledad... me moría de tristeza... me moría quiizás hasta de locura; mi corazón estaba roto... mi alma se había rasgado... y mi cuerpo me lo pedía. Maldición... ¿qué demonios debía hacer?
Cuando las grabaciones terminaron y ya nada teníamos qué hacer en el estudio, salía a pasear a algún paruqe cercano, esperando verlo pasar... mas nada sucedía.
-Espera, Bill. Verás que tarde o tamprano regresará y sabremos de él.- me dijo un día Gustav.
Si supiera que me he cansado de esperar; de quedarme sentado frente a la puerta, esperándolo, escuchando el tic-tac del reloj... si supiera lo que hubo entre nosotros dos... el lío amoroso que hubo entre el trío de estúpidos hermanos...

Me quedé dormido en la sala,cansado de esperar... como siempre, cuando el teléfono me despertó.
Me levanté a prisa a contestar.
-¡Tom! Sabía que..
-Hola, Bill.- la voz de mi hermana se escuchaba ronca del otro lado de la bocina. -Tom no ha regresado, ¿verdad?
-Ah... hola, Jenni. ¿Dónde estás? ¿Estás bien?
-Sí, no te preocupes.
-¡¿Cómo no preocuparme si no he sabido anda de tí desde ese día?!
-Estoy bien. Estoy en casa de una amiga.
-¿Estás enferma?
-Un poco. Sólo tengo dolor de garganta, es todo. Ayer salimos a jugar bajo la lluvia... como tú y yo cuando niños, ¿te acuerdas?- un recuerdo figaz cruzó mi mente, haciéndome reir de lado y sintiéndome aliviado un poco. -Te extraño, Billi.
-Y yo a tí, pequeña. ¿Por qué no regresas?
-¿Crees que él...?
-No.- suspiré. -No creo que tenga intenciones de regresar.
-Entonces me tendrás mañana por allá.
-No quieres verlo,, ¿verdad?
-No. Hablamos de eso después, ¿si?
-Te espero.
-Hasta mañana, entonces... hermanito.- colgó.
Después de lo que pasó, creí que no querría saber naada de mí ni que volvería... supongo que, de cierta manera, esperar fue lo mejor...
Aunque aún me estoy muriendo sin él...

3 comentarios:

  1. pobre mi bill, tiene q tar esperando al tonto de tom, me encanto el capi, sube mas please :)

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  2. Wwaahhhhhh ya quiero el otro cap :D pleaseee cuando pones otro? :/

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  3. antes subia casi diario... ahora prometo subir en cuanto pueda... u.u
    prometo no tardar muxo. n_n

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