martes, 25 de enero de 2011

Tentación

(Tom)

Me enamoré del chico más tonto que pude haber encontrado, ¿por qué? ¿Por qué demonios me había enamorado? Yo, que había pometido... que había jurado no volver a hacerlo y que creía haber matado mi corazón con su último aliento... Ah... soy el idiota más grande del mundo.
-Tom.- La mano de Bill pasó por mi rostro, trayéndome a la realidad. -¿Desde cuándo lo sabe?
-Si te molesta que lo sepa, lo siento. Tenía que decírcelo a alguien y él es el más confiable que conozco.
-Está bien, niño: no le diré a nadie. Thomas es como mi "hermano menor" y tengo que cuidar de él. Siempre rebelde; agresivo; busca pleitos... siempre tengo que andar detrás de él para cubrirle las espaldas.
-Sabes que no necesito niñera.- dije en tono de fastidio.
-Tu actitud me dice lo contrario.
-¡¡¡¡Tom!!!!- Ceci salió casi corriendo de la casa, casi tropezando con nosotros. -Creí que Gus... oh, tienen compañía.
-Buenas noches, señorita.- incluso Michel actuaba "formal y educadamente" frente a algunas personas como por ejemplo, las chicas. Éramos un par de dobles caras bien entrenados por la vida misma. Eso resultaba bastante útil en todos aspectos menos, claro está,cuando te enamoras.
El fortachón sepresentó con toda la elegancia que podía, haciédome reir bajo al igual que a Bill. Ella ni siquiera le devolvió el saludo... vamos, ni siquiera sonrió.
-Nathaly te está buscando, Billi.
-No quiero verla, lo sabe.
-Tiene que hablar contigo de lo que pasó en su casa... y parece que es urgente.
El pelinegro... mi chico... suspiró. Dió media vuelta, para regresar al interior. -Espera, ¿qué crees que haces?
-Tal vez las cosas se arreglen hoy.- sonrió y se perdió en la multitud.
-Parece que la fiesta está bastante buena, chico.- Michel comenzó a moverce de un lado al otro... creo que intentando bailar. Ridículo.
-Si quieres hacerte el ridículo o el interesante, mejor pasa. ¿Quieres ser el centro de atención? Adelante, puedes entrar.- no lo pensó dos veces y entró, directo a la "pista de baile". Pobre: sólo será el hazme reir.
-Tomi, ¿podemos hablar?
-¿Qué quieres?- pregunté de mala gana, tomando un nuevo cigarrillo.
-Sabes que no me gusta que fumes.
-No eres mi madre. Déjame en paz.
-¿Cómo puedes decir eso? Tú no sabes lo que una madre te diria porque jamás has tenido una.- En otro tiempo... digamos, cuando todo ésto empezó, sus palabras me hubieran hecho hervir la sangre y darle un buen golpe para que no lo volviera a decir. En éstos momentos, mi alma ya no sentía nada: podían insultar o acribillar la memoria de mi madre, de mi padre... la mía misma y no me harían sentir nada... sólo un pequeño sentimiento de ira recorriendo mis venas, pero nada que me hiciera agredirlos.
-¿Qué quieres?- repetí.
-Hablar.
-Habla entonces.
-Aquí no, ¿Podemos ir a otro lugar?- dudé un poco. Lancé la vista al interior: todo era un pandemonium, pero me pareció que las habitaciones de arriba estaban en calma.
Nos abrimos paso entre los chicos. Michel se acercó. -¡Iremos arriba! ¡Dile a Bill que estaré con él después!
-¡Tu chico está muy ocupado con una rubia, Tom! ¡Deberías cuidarlo más!- Apenas escuché la última frase, pues Ceci me jaló del brazo,directo a las escaleras. Traté de regresar, pero ella no me dejó.
Nos metimos en la tercer habitación a la derecha y, por las fotografías que habían en las paredes, me dí cuenta que que era la habitación principal.
-¿Qué quiso decir con "muy ocupado con una rubia?
-Déjalo, quizás sólo están hablando.
-Ajá... ¿crees que nací ayer?- puso sus manos en mi abdomen, viendo fijamente mis ojos. -¿Qué haces?
-¿Por qué, Thomas? ¿Por qué me has cambiado por un maldito niño marica? ¿A caso ya no te gusto? ¿Ya no te prendo como antes?
-Sólo ya no quiero liarme más contigo, nena.- fue baando más y más sus manos, hasta llegar a mi entrepierna.
Sabía mis puntos de debilidad a la perfección... dejándome sin armas frente a ella.
Apretó mi miembro por encima de la ropa...  estaba cediendo, a pesar de tener la imagen de Bill en mi mente. -Dime que ya no te hago sentir nada; que ya no es lo mismo que la primera vez... ¿la recuerdas? Dime que has olvidado esa noche y me voy...
Los recuerdos se movieron en el interior de mi mente, regresándome a aquella vez en su casa, medio año después de haber causado el "accidente" en casa de mi "querido padrastro".

.........................Recordando.................................
La madre de Andy soltó toda la verdad frente a él: era adoptado. La razón por la que "él" nunca me quiso; el distanciamiento de ella... Que me habían encontrado abandonado... la lástima había sido el factor principal de que me aceptaran... la obligación de darle cobijo a un desgraciadao hijo de desconocidos no reconocido por ellos...  lo que siempre había dado vueltas en mi cabeza lo había confirmado: toda la realidad en la que había vivido tanto tiempo era una mentira.
Andy trató de detenerme diciéndome que para él yo siempre iba a ser su hermano.
-No es suficiente.- me escapé de ahí, azotando al puerta detrás de mí; suprimiendo las lágrimas y la ira... no quería cometer lo mismo con ellos.
Caminé hasta una cantina cercana: ya conocía al dueño, hací que no había problemas en conseguir bebidas. Me preguntó varias veces el por qué de mi actitud sin conseguir respuesta. -Sólo sirveme más y no hagas preguntas.
Media noche... una de la madrugada... las dos... las tres... Las botellas habían escaseado, al igual que su paciencia y la clientela.
Me echó de ahí, temeroso de que comenzara algún pleito por cualquier tontería. No opuse resistencia. Caminé por la calle, pasando frente a la que fue mi casa. Me puse de pie, tratando de no caer y sosteniendo bien la botella. -Mejor hubiera sido morir de frío en la calle. ¡Todo es una mentira!- tomé un trago. -¡La vida es una mentira! Una cruel mentira... Una mierda... eso es lo que es...- sentí un par de lágrimas resbalar por mi rostro. "No vale la pena llorar por estupideces." dije en mi interior, secándolas.
Si no había llorado ni cuando recibía los golpes y las humillaciones de "él" en un rincón del sótano, no iba a llorar ahora.
Necesitaba olvidarme de todo. Me fui de largo, llegando a casa de Ceci. Toqué, ella abrió, con su batilla de dormir. Se veía tan linda... como siempre. -¡Tom! Mírate nada más... ¿qué te ha puesto así?- Me tomó apenas comencé a tambalear un poco y me dirigió a la sala. No me gusta verete así, nene.- nos sentamos juntos en el sofá.
-Ceci... yo...
-¿Qué te pasó para que te pusieras así?- Siempre ví en ella algo atrayente, y en ese momento, podía mostrarlo sin remordimiento.
-Mi mundo se derrumbó.- no dijo nada. -Mi realidad es una mentira... todo se ha ido a la jodida mierda... Todo terminó.
-Tom, no sabes lo que dices.
-Claro que sí.- Me preguntó qué quería decir. No le dí le gusto de saber más cosas que era adoptado. Tomó mis manos entre las suyas, diciéndome que tenía todo su apoyo y que contaba con ella para seguir sin darle importancia a eso.
Comenzó a hablar y hablar... en mi mente no escuchaba sus palabras, sólo veía el movimiento de sus labios.
Me estaba hartando, así que la callé con un beso. -¿Qué haces?
-Nada.- volví a besarla.
-Tom, no podemos.
-No somos primos...
-No debemos...
-Tú y yo no somos nada... ya no hay nada que nos pueda impedir ésto.- seguí besándola. Temrinamos recostados en el sofá, con ella debajo de mí... teniendo sexo como pocas veces lo tuvea lo largo de mi vida...

....................................................................................
Mi mente regresó de golpe al tiempo actual. Ella tenía una manosobre mi miembro, ya despojado de las prendas.
Lo masajeaba tan bien... peor no podía dejarme tentar. -Ceci... por favor...
-Anda, dime que no te gusta y me voy.
-Yo... yo...- en un movimiento brusco la quité de encima. Me volví a poner la ropa. -Escucha, Ceci...
-Tú no puedes dejarme así.
-Escucha...
-¡Tú no me puedes hacer ésto!
-¡Escúchame bien, niña caprichosa!- la tomé de los brazos, poniéndola de espaldas contra la pared, obligándola a verme fijamente. -Escúchame bien: yo ya no te puedo cumplir tus caprichos, niña. Ya no soy más el chico que la verdad dejó al descubierto.
-¿Por qué? ¿Qué tiene ese marica que yo no tenga?
-Algo que jamás había encontrado fuera de Daniela: amor.- se rió.
-Qué iluso.
-Me enamoré, Ceci. No puedes competir contra eso.- la solté. Dí media vuelta, buscando en las habitaciones a Bill.
Los ruidos me llevaron a la habitación del fondo. Se escuchaba la voz de Nathaly, pero la de él... nada.
Abrí la puerta un poco, para ver cómo la rubia acomodaba su cabello y se ponía la blusa.
-No me digas que no te gustó, amor.- por el espejo se podía ver su sonrisa... y unas gotillas de sudor en su rostro. -No seré el idiota de tu "chico", pero apuesto que fue mejor que lo que él te hace.
Por fin, su voz se escuchó de manera fuerte y grave.... bastante enfadado. -¡¡¡Lárgate de mi vista y no vuelvas a aparecer en mi vida!!!

¿Qué demonios te ha hecho, Billi?

3 comentarios:

  1. o.O ... por favor! que Nathaly no haya tenido nada con Bill! e.e
    genial capitulo, con mucho suspenso xD siguelo por favor :D

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  2. O.o qe genial :D quiero leer otro aunq claro criz ahora no podre leerlo muy seguido xq emm la tarea me estresa y luego qe estoy viendo cosas nuevas en matematicas >.< pero lo leere con menos frecuencia lo leere :D

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  3. ¬¬' tonta ceci como pdo tocar asi a Tom

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