-Por lo mientras podemos hacer algo para deshacernos de su perfume.- besó mi cuello, haciendo que de mis labios saliera un pequeño gemido.
Su lengua jugaba de arriba abajo, haciéndome gemir bajo. Fue alzando mi playera despacio, hasta sacármela por completo. Nuestros miembros se rozaban por encima de la ropa, exitándonos más.
Se deshizo de su playera y la dejó acer a un lado de la mía. Desabrochó mi pantalón, dejando ver una especia de "carpa" con mis bóxers. -Déjame hacerlo.- le pedí. Desabroché sus pantalones y me deshice de ellos al igual que sus bóxers, quitándome los míos en seguida, lanzándolos juntos.
Esperaba que me dejara probar algo que tenía en mente, pero fue más rápido y se tiró sobre mí, besando mi pecho.
Su nombre salía de mis labios como susurros, mientras nuestras erecciones chocaban entre sí, dándonos un placer mayor.
Mis manos se paseaban por su espalda, entrelazando los dedos de vez en cuando. Giraba el rostro de lado, permitiéndole que se paseara por mi cuello mejor.
Me dió la vuelta, quedándo de espaldas a él, con la cara pegada a la sábana. Sus labios besaban lo largo de mi espalda. De pronto, sentí cómo se acomodaba, con su miembro en mi entrada, haciendo un poco de presión.
-¿Sabes que últimamente sólo lo disfruto contigo?- me sonrojé.
Presionó un poco más, hasta que lo metió de golpe en mi interior. Comenzó a embestir lentamente hasta el fondo. Yo seguía diciendo su nombre entre dientes, hasta que se acercó a mi oído. -Vamos, Billi, grítalo... sé que quieres hacerlo.- apreté un poco los labios. ¿Y si Jenni nos escuchaba? -Anda, por favor...
-Mi... mmm... mi hermana...
-Ella no escuchará, te lo aseguro... Tiene el sueño pesado.
-¿Cómo sabes? ¡Ah!- coló su mano debajo de mí, hasta apresar mi pene un poco.
-Me tropecé... y ni siquiera se... movió.- sonreímos. Tenía razón: no nos escucharía. Abrí lentamente la boca, dejando escapar su nombre entre gemidos subiendo el volúmen cada vez más.
Apretó la punta justo cuando estaba a punto de correrce: ambos gritamos al unisono; yo corriéndome en su mano, él en mi interior.
Se sentía tan delicioso el cómo llenaba mi interior...
Los minutos pasaban. Nuestras respiraciones se normalizaron, al igual que nuestros latidos. Tom se vistió; me besó en la frente y salió de la habitación, dejándome solo, aferrando la sábana entre mis manos, en medio de la oscuridad.
Los días pasaban... al igual que las presentaciones. La escuela había pasado a segundo término ahora que estábamos a punto de firmar nuestro primer contrato con la disquera.
-Tomi...- estábamos en la sala de su casa. Él estaba sentado, con mi cabeza sobre sus piernas, pasando sus dedos entre mi cabello y perdido en sus pensamientos.
Andy salía muy amenudo después de su cita de negocios: su cliente se había interesado muchísimo en su trabajo y ahora se ausentaba todo el día, llegando sólo a dormir unas pocas horas; Ceci aparentaba meterce demasiado en los estudios, haciendo pensar a Tom que ya no le interesaba y acosándome a mí cada que podía para recordarme su amenaza... y cada que la veía la sensación de sus uñas revivía en mi cuerpo. Jenni había ganado amigas en el colegio que lejos de distraerla, la metían en cada lío del que Tom la sacaba sin daño alguno.
-Tomi...- por fin reaccionó. -...dijeron que te llamarían en dos días.
-Sí... ¿y?
-Ya ha pasado casi una semana y no te he visto ni salir ni levantar el teléfono.
-Creo que decidieron darle el trabajo a otra persona.- suspiró.
-Mejor así.- clavó su mirada en la mía.
-¿Qué?
-Así ya no me voy a preocupar si te pasa algo malo o no te vuelvo a ver.
-¿A caso me crees tan tonto como para dejar que algo me pase?
-No.- sonreí. -Pero eres un distraído. Cualquier cosa podría pasarte.
-¿Así que distraído, eh?- iba a besarme, cuando Jenni entró de sorpresa. Ella aún no sabía nada de nosotros... al igual que el resto del mundo fuera de Ceci y Nathaly que, en vez de utilizar lo nuestro para su bien, se lo estaban guardando.
En un intento de aparentar "normalidad" (aunque nada fuera normal en mi vida), me caí. -¡Bill!- ella corrió a ayudarme, junto con Tom que reía al ver mi caída.
-Ya, ya... no me pasó nada. ¿Y tú dónde andabas?
-Con Abii.- sonrió. -Ella es buena, ¿verdad, Tom?- asintió.
De alguna manera, sentía que tomaba a Tom como un hermano más. -Es la chica más decente con la que has decidido juntarte, nena.- la abrazó.
-Billi... mañana llegará mamá. ¿Vamos por ella al aeropuerto?
-No sé. ¿No será mejor esperarla en casa?
-Qué educación, Bill. Yo los llevo.- Jenni le agradeció con un beso en la mejilla y subió a "su habitación provisional".
El teléfono sonó, atrayendo la atención de Tom, quien respondió a prisa. -¿Bueno? ¡Pero claro!... Espera, ¿hablas en serio? No, no hay problema. Ahí estaré, sí. Adiós.
-¿Quién era, Tomi?
-¡Me han ofrecido el triple!
-Tú no...
-Aceptaré, Bill. Es buen pago.- tomó su chaqueta y salió sin voltear a verme.

aww que lindo *-* le provoco miedo a Bill T_T xD jaja pero es divertido ser mala aunq sea de mentiras :P jaja bueno esta bien aunq un pokitin cortiko pero no mucho :) bueno cuidate
ResponderEliminarbesos y pase antes de irme a dormir
By.Cecilia Gómez
por poco sufro una hemorragia nasal por tu culpa chica ¬¬ xD
ResponderEliminarme encanto! siguela pronto :D
sisisi siguela niña amo thu fic¡¡¡
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