(Tom)
No entré de inmediato: esperé a que la rubia saliera de la habitación. Salió con una amplia sonrisa dibujada, que parecía ser de satisfacción.
Antes que pasara de largo, la tomé del brazo. -¿Qué hacías con Bill ahí dentro?
-¿Tú qué crees?- se safó de mi agarre. -Nos estábamos divirtiendo.- se giró de manera altanera y se fue.
Apreté las manos y entré a la habitación. Bill estaba con el cuerpo hacia delante y el cabello le caía en la cara, impidiéndome verlo.
-Bill...- me senté a su lado. Él se alejó al sentirme cerca. -...vamos, levanta tu rostro. Déjame verte.- movió la cabeza de manera negativa. -Por favor, niño: déjame verte, ¿si?- volvió a negar. Puse la mano sobre su cabeza y lo sentí temblar. -¿Qué te hizo?- nada... no decía nada. -Bill: levanta la vista y dime qué te hizo.
-Nada.- Hice su cabello a un lado, pero trató de esconder su cara. -No me hizo nada, Tom.
-¿Entonces por qué te escondes?- no me dió respuesta. Escondió su mano izquierda y con la derecha limpió su rostro... estaba llorando. -Dime qué te hizo, Bill: si te hizo daño la mataré. Juro que...
-Tú no le harás nada. ¿Oíste?- me sorprendieron sus palabras. -No le harás nada...
-Le haré algo si no me dices qué te hizo.
-¡Le dí lo que quería! ¿Ya?- giró el rostro de golpe: estaba enfadado y lo tenía bañado en lágrimas. -Le dí lo que quería...- repitió.
-¿Tú y ella?
-Lo siento tanto, Tom...- las lágrimas volvieron a bajar por sus mejillas.
-Eso no es cierto... no... tú no pudiste hacer eso, Billi.
-Pues lo hice.- me levanté, dándole al espalda. -Lo hice... lo siento.
Apreté los puños. La persona que se había vuelto mi mundo en unos días, me había apuñalado la espalda... como el resto del mundo. -Yo... me alejé de Ceci... la ignoré, pudiéndo tener con ella una noche de placer como antes porque no dejaba de pensar en tí... porque no quería lastimarte. ¿Y tú me dices que lo hiciste con la bruja de Nathaly?- bajó la vista. -Pensé que eras diferente... pero ya veo que me equivoqué. ¡Eres un maldito traicionero como el resto!- Seguía llorando, sin nunca levantar la mano izquierda. Enfadado, la tomé; él se quejó. -¿Qué te pasa?
-Duele.- lo solté: la tenía roja... marcada. La tomó entre su otra mano, retirándola de mí.
-¿Qué te pasó?
-¿Sabes que es difícil defenderce sólo con tus piernas?- mi corazón se sobresaltó. -Y lo es más cuando ponen bajo amenaza la vida de quien amas.- se volvió a echar hacia delante.
-¿Qué fue lo que te hizo?- suspiró.
-No quieres saberlo.
-Dímelo, anda... por favor.- me hinqué delante de él, tratando de verle a los ojos. -Por favor.
-Tenía prisa de hablar conmigo, pero abajo el ruido es demasiado. Le dije que podíamos hablar afuera, pero me dí cuenta que Ceci aún estaba contigo, así que subimos. Le dí la espalda unos minutos y cuando regresé la vista a ella, me tomó por sorpresa y me tumbó en la cama. Sacó un cordel de su ropa y ató mi mano a la cabecera... ¿ya?- me puse de pie, furioso. Caminé a la puerta, maldiciéndola en voz alta. -¡Espera! ¿Qué haces?
-La mataré... ¡Juro que la mataré! Maldita zorra, ya verá...
-¡¡Tom!! ¡¡DETENTE!!- su grito logró hacerme parar. Intenté tranquilizar mi respiración y mi enojo.
-Pudiste quitártela de encima en un movimiento.
-Me dijo que si no la dejaba terminar lo que había querido empezar en su casa, recalaría contigo.- reí.
-¿Y tú crees que ella me puede hacer algo?
-Ese no es el punto. Ella no es de quien debes cuidarte.- alzó la vista, clavándola en mí. -Tiene contactos, Tom...
-¿Y eso te preocupa? Me puedo cuidar solo, no tenías qué...
-¡Tú no entiendes! El que seas un asesino no quiere decir que seas intocable.- Me acerqué de nuevo. -La gente que ella utiliza en casos como éstos son desalmados, Tomi. No sabes lo que hacen... o cómo lo hacen. Yo... no quiero tener que ir a reconocer tu cuerpo en algún campo abandonado; no quiero tener que llegar a un lugar e intentar reconocer tu cuerpo... no quiero perderte. Si puedo evitar que te hagan daño vendiéndome... olvidándome o alejándome de tí por unos momentos... lo haré.
Pensé las cosas, en silencio. ¿En verdad era sincero al decirlo? ¿Realmente me quería tanto como para rebajarce y someterce a la maldita de Nathaly... o cualquier persona? Si era así, ésto no podía ser real... él no podía ser real...
Relajé mi cuerpo, tratando de creerme sus palabras. Limpié sus lágrimas y recogí un poco su cabello. -No tienes qué protegerme. Eso déjamelo a mí. Si me meto en líos por quererte... por estar contigo, ya sabré cómo salir. No tenías qué.
-¿Entonces qué quieres que haga? ¿Quedarme con los brazos cruzados mientras te llueven amenazas y te golpean y...?
-¿Es la primer amenaza que recivo por medio de tí y ya piensas en que me matarán?- por fin dibujó una media sonrisa. -Vamos, no pasará nada. ¿Sabes por qué? Porque tengo una razón por la que luchar ahora, y esa razón es lo suficientemente fuerte para no djarm evencer tan fácilmente.
La habitación se quedó en silencio, dejando entrar como leves susurros los ruidos de fuera.
En mi mente seguía viva la idea de salir detrás de la rubia y matarla por lo que acababa de hacer, pero el tacto de Bill me hacía permanecer ahí, frente a él. Se había convertido en mi tranquilizante; en mi encierro... en una jaula para el animal en que me había convertido.
-Tom... ¿podrías... quedarte conmigo? Quiero que me abraces... quiero olvidar todo.- sin decirle nada, fui a la puerta y la trabé con seguro. Así su hermana ni nadie podría entrar. Me fui a su lado, acostándome junto a él, teniendo cuidado de no lastimar más su mano.
-¿Le diste batalla?
-Un poco. Intenté safarme, pero sólo me lastimé.
-Chico tonto.
-¿Soy tonto después de hacer...?- lo besé.
-Eres tonto por meterte en líos por culpa de un mercenario.
-Entonces soy el tonto más felíz del mundo... Idiota.- sonrió.
-¿Idiota yo? ¿Y por qué?
-Porque te enamoraste de un chico tonto... y será por eso que éste va a ser tu último trabajo, ¿no? Dejarás la "buena" paga que te daban y serás un chico común y corriente.
-Seré el guitarrista de una banda que será famosa. Eso no lo hace cualquiera.- sonreímos.
Nos dejamos llevar por la música que se apagó con el paso del tiempo; escuchamos las voces de nuestros amigos; los toques en la puerta de Jenni, que se cansó al creer que su hermano estaba dormido; oímos a los autos alejarce... y la voz de Michel en la entrada de la habitación. -Buenas noches, chicos.- el único que parecía saber que estábamos juntos sin equivocarce.
La luz del sol se dejó caer de lleno sobre mi rostro, despertándome. Giré mi rostro, viendo a Bill a mi lado: dormido tan apaciblemente... como si nada hubiera pasado anoche... tan dulce, tan tranquilo, tan... tan frágil e indefenso...
Me puse de pie, él se movió un pooc,tallándo sus ojos e intentando enfocarme contra la luz. -Mmm... ¿a dónde vas?
-Tengo que salir a caminar. Volveré pronto.- Dejé un beso en su frente antes de salir.
Me fijé en las habitaciones: Jenni no estaba. Meor paa mí, pues podía salir de ahí sin ser visto.
Caminé hasta la casa de Nathaly. -¡Tom, acá!- Fantástico: Jenni estaba con ella en el patio trasero. Traté de sonreir a manera de saludo. -Anoche te fuiste sin despedirte de mí... qué malo eres.- me abrazó.
-Lo siento, nena. Recibí una llamada urente y tuve que irme.
-¿Algo malo con tu hermano?
-No. Fue del trabajo.
-No me habías dicho que trabajabas.
-No me has terminado de conocer, pequeña. Ya después te contaré todo de mí, ¿si? Ahora tengo que hablar vcon ella.- dije señalando a la maldita zorra que sostenía una manguera. -¿Puedes dejarnos solos un momento?- me besó en la mejilla; le dijo a su "amiga" que iría por una bebidas y entró a la casa.
-Tom, hola. ¿Qué te trae por aquí?
-Tú lo sabes. ¿Qué hace Jenni contigo?
-¿Qué mejor manera de llegar a su familia y sobre todo a su hermano que ganándomela?- sonrió de manera cínica. Me enfureció; la tomé de lo razos, agitándola un poco fuerte.
-¡Ni se te ocurra meterte con ella ni con Bill de nuevo! ¿Oíste?- no dejaba de sostener su sonrisa.
-¿O si no qué? ¿Me matarás como lo hiciste con tu padrastro? ¿Provocarás un accidente como hiciste con el padre de Bill?
-¿Qué? Estás loca.
-¿No lo sabes? El accidente que provocaste lo mató. Ese es el riesgo que se corre al no saber el nombre o algo más de tu víctima que no sea el precio que te pagarán por sacarlo de en medio.- la solté. Recuerdos de un accidente en mitad de la noche, en la carretera del condado vecino golpearon mi mente. -¿No me crees? deberías preguntarle a Bill los detalles de la muerte de Gordon.
-No te creo.
-La realidad es f´ragil, Tom. Igual que tu chico... igual que la vida: si dices una sola palabra, puedes cambiarlo todo.

Dios mio! violaron a Bill?!? te voy a matar maldita zorra Nathaly! aunque seas solo un personaje de un fanfic te voy a matar! te golpeare frente a tu madre! te lanzare sopa caliente encima! te robare todo tu dinero de monopoly y escribire un blog sobre lo put* que eras! OISTE?! D:< *cookie peleando con un personaje de un fanfic ._.U*
ResponderEliminaryOo te apoyo cookie28xanime :D
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