Nos quedamos dormidos en el sillón, abrazados, hasta que, entre sueños, le escuché llamarme. -Bill... Billi...- no le respondí. Me moví un poco, buscando acomodarme mejor en su pecho. -Billi, vamos... no querrás que tu hermana nos encuentre así.- Lo ignoré y aferré mis manos a su playera.
Ya no me habló. Logró safarce de mis manos y se puso de pie, tomándome entre sus brazos. Sentí cómo subíamos las escaleras y escuché cómo abría la puerta de su habitación.
Me acostó cuidadosamente en la cama y se sentó a mi lado un momento. -No sé por qué demonios hago ésto contigo... ¿qué tienes que me haces ser así tan transparente a tus ojos?- pasó su mano por mi rostro delicadamente. Aparte de extraño, parecía ser poeta... a algo por el estilo.
Me hacía el dormido para escuchar a mi alrededor; saber qué escondía su corazón. -Tal vez algún día te cuente todo, porque sé que no me juzgarás ni me reprocharás... por lo menos no como el resto.
Alguien tocó a la puerta. -Pasa.
-Hola, Tom.- Jenni acababa de llegar de su paseo. Entró despacio al decirle él que estaba dormido y se sentó a su lado.
-Parece un niño pequeño.
-Se ve indefenso, sí. ¿Es por eso que todos lo tratan así?- ella rió.
-Sí. Él es como se ve, Tomi: es frágil por dentro y no nos gusta verlo sufrir. A mí no me gusta que lo dañen.
-Yo me encargo que eso no pase nunca.
-¿Hablas en serio? Creo que te agrada.
-No dejaré que lo dañen... ni a tí tampoco.
-Bueno... gracias.
-¿Qué traes ahí?
-¡Ah, sí! es la ropa de mi hermano. Etaba ocupado hace rato y no me pudo acompañar.
-Oh, bueno. ¿Por qué no la dejas por ahí? Tenemos que dejarlo solo para que deurma un poco.
-Él se la vive durmiendo.- rieron y salieron de la habitación, dejando entreabierta la puerta. Me enderecé y ví la mochila que mi hermana me había traido: revicé su contenido y quedé satisfecho con las prendas... menos mal que ella conocía a la perfección mis gustos.
Me paseé por el cuarto, con las palabras de Tom en mi cabeza.
Suspiré y terminé por tomar un poco de ropa y meterme a bañar. Me despojé de la ropa, cuidando de no dañar más mi espalda. Abrí la llave, dejando caer el chorro de agua sobre mi mano para comprobar que no estuviera muy fría.
Me metí debajo del agua, sintiendo cómo mi piel se erizaba al contacto. Cerré los ojos, aún reproduciendo sus palabras: "Eso me enseñó a aparentar frente a los demás y a que sólo sobrevives por tu propia mano. Nadie más te va ayudar a esquivar los obstáculos de la vida, Bill. Estás solo en el mundo y si no te cuidas las espaldas, en cualquier momento alguien va a surgir de las sombras y te apuñalará; te traicionará y arruinará tu vida"
-Yo nunca te haría daño, Tom.- susurré. le agua corría libremente por mi cuerpo, haciendo que un pequeño ardor apareciera en mi espalda.
Comencé a enjabonarme con sumo cuidado. Una corriente de aire se coló por mis espaldas. -¿Me permitirías acompañarte?- su mentón se recargó sobre mi hombro. Sonreí. -¿Qué pasó aquí?- sus dedos dibujaron la trayecitoria de los rasguños.
-Nada. Una pelea...- mentí, bajando la cabeza, tratando de no voltear a verlo... o que me buscara mi mirada.
-Pelea... ¿en serio?- asentí. -¿Cuándo? Porque que yo recuerde, no los tenías cuando termianmos la presentación.
-Hoy...
-¿Quién fue?
-No creo que...
-Dime quién fue.
-¿Qué le harás?- pregunté con un poco de nerviosismo.
-Le enseñaré a no dañar a las personas que tengo cerca.- lo dijo de manera seca. ¿Y si le hacía daño? O peor...
Vamos, Bill, ¿no estás exagerando? Quizás sólo hable con... no puede estar loco.
-No le ví la cara.- se quedó callado. Esperaba que se diera cuenta que mentía, pero no hizo más que besar mi nuca.
-Ya me lo dirás después. Cuando quieras... o me tengas más confianza para hacerlo.- volví a sonreír.
-¿Ahora me dirás por qué estás conmigo cuando mi hermana puede enterarse que estamos juntos?
-No está.
-¡Pero si acaba de llegar!
-Nani vino por ella para que conociera a Nathaly. Le dije que no era buen aidea, pero parece quue es igual de terco que tú.
-¿Quién te dijo que yo era terco?
-Eso es evidente.- giré mi rostro. Me tomó desprevenido y me besó. El agua se coló entre nuestros labios, haciéndolo un poco más placentero.
Esperaba que hiciera algo más que eso, pero nada. Salimos del baño, ambos con una toalla sujeta a la cintura. Él tomó colocó sus manos alrededor de mi cadera, caminando detrás de mí hasta su cuarto.
-Dijiste que irías a disculparte con la tipa esa...
-Nathaly, Tom. Se llama Nathaly.- le corregí. Aún no entendía por qué tanta hostilidad hacia la chica.
-Ella.- dijo molesto. -¿Quieres que te lleve?
-Me encantaría.
Terminamos de vestirnos, dándonos la espalda.
Salimos en dirección a casa de la rubia. Jenny iba de salida, de la mano de Nani e Itzayana. -¡Hey, Tom!
-Hola, preciosas.
-¿Podrías llevarnos a casa?- preguntó Zay.-
-No creo que tenga que dejarlo solo.
-Bill se sabe cuidar, ¿cierto, hermanito?
-¡Claro! ¿por quién me tomas?
-Está bien. Suban, entonces. ¿Vienes, Jenni?
-Sipi. Billi, nos vemos después.- se depidió de mí con un beso en la mejilla, igual que sus amigas.
Ví cómo se alejaban. Al voltear a la entrada, Nathaly estába viéndome con los brazos cruzados, recargada en el marco de la puerta.
-Hola.
-Hola.- sonrió.
-Ehm, escucha: lo de ayer...
-¿Quieres pasar?- le agradecí. Fuimos a la sala, donde me ofreció un poco de agua, que le acepté mas no la probé, sino que ejé en la mesilla de centro.
-Lo de ayer...
-Espera. ¿Quieres venir conmigo?
-¿Qué? ¿A dónde?
-Bueno, los chicos me han dicho que eres bueno para escribir canciones y eso y quiero mostrarte algo que he escrito y que me des tu punto de vista.
-Está bien.- le seguí escaleras arriba, recordándome el recorrido al del cuarto de Tom. Llegamos hasta un cuarto pequeño... demasiado pequeño... que me pareció algo así como una bodega, por la cantidad de cosas que estaban en algunos estantes y otros cuantos tirados en el piso.
Me dió la espalda, haciendo como si buscara algo. -Escucha, lo de ayer... la fiesta... la invitación... lo olvidé por completo. Lo siento, pero la presentación ocupó toda nuestra atención y yo... lo siento.
-Estas perdonado, no importa.- Se giró de frente a mí, colocando sus manos a mis lados. Debido a lo estrecho del lugar, nuestros cuerpos quedaron demasiado juntos. -Y todo quedará perdonado de buena manera si me dejas hacer lo mío.
Acercó sus labios a los míos; sus manos las colocó sobre mi pecho. Abrí los ojos lo más que pude, sin saber cómo reaccionar...

OMG pone otro porfis me leí toda tu fic en u. Ratito buniiiissiimmaaaaa la amere please pone otro :D
ResponderEliminarya me imagino a Tom y Bill bañandose juntos *o* xD
ResponderEliminarsiguela por favor :D
jaja si :Q____________ qe lindos¡¡ lo amee
ResponderEliminarmalditha nathaly ¬¬'