"Ver morir a la persona que amas es lo más duro que puedes vivir... incluso si eres un asesino despiadado como yo. No hay dolor que se le compare ni cura para tu rasgado corazón."
-by Tom
Cerró los ojos un momento. -Muero... puedo sentirlo.- sus palabras nos helaron las venas.
-No digas eso, Billi.- Jenny se aferraba a mi brazo, buscando apoyo y soporte. Yo quería echarme a llorar como niño pequeño, pero tenía... necesitaba ser la roca salvadora de mi hermana. -...te recuperarás y te llevaremos a casa, ¿verdad, Tommi?. volteó a verme. Yo no podía despejar la vista de él. -No...- y la regresó a Bill casi de inmediato. -...Bill, no.
-JEnny, cuida que el tonto...- tosió de nuevo, expulsando sangre una vez más. -...que el tonto de nuestro hermano no... no cometa alguna... tontería.
-Ya cállate, idiota.- traté de sonreír. -Te harás más daño.- Una segunda lágrima bajó por mi rostro, haciéndolo sonreír.
-Cuídense y... Tom... hizo un esfuerzo más. -...busca a alguien... quizás otro chico...
-Nadie... óyeme bien: NADIE va a reemplazarte NUNCA, grandísimo tonto.
-Busca a alguien y... sé feliz.
No quiero estar con nadie más que no seas tú.
-Hay alguien allá afuera... para tí. úscalo y.. y sé feliz.- Repitió, respirando con dificultad.
-No.
-Por favor, Tom... tienes seguir adelante...
-No.
-Promete que serás feliz... sin... mí.
-No.
-Promételo, Tommi.
¿Qué decir? No quería... pero, siendo su última voluntad... supongo que yo... -Lo prometo.
-Yo cuidaré que lo cumpla, Bill.- Sonrió.
-Gracias.- se dejó caer en la almohada, con sus ojos clavados en nosotros. -Los quiero. Tom...- le miré con tristeza. -...te amo.
-Y yo a tí... amor.- sonrió, cerró los ojos y... expiró.
-Llama al doctor.- le pedí a Jenny. Tardó un poco en reaccionar, observándolo con el rostro bañado en lágrimas. -Nena, ve por el doctor... por favor.- Cuando por fin me hizo caso, salió son decir nada, secando las lágrimas con el dorso de su mano.
Me quedé solo. Las lágrimas ya no salían... el ver ahí su cuerpo palideciendo a cada momento que pasaba no hacía más que apuñalar mi alma. -¿Por qué tuviste que ponerte delante de mí? Yo era el que tenía que haber muerto, no tú... Eres un grandísimo idiota...- Me acerqué a besar por última vez sus labios... estaba tan frío... -...peor eres el idiota que siempre amaré.
Los doctores entraron, sacándome de la habitación sin problemas. Saliendo minutos después para confirmarlo: había muerto. En todo ese tiempo, Jenny seguía derramando lágrimas... lágrimas que ya no podían salir de mis ojos; era como si ella llorara por los dos... mientras yo la sostenía.
Al funeral asistió medio mundo en medio de la lluvia. Incluso el cielo lloraba la pérdida del chico que había robado mi corazón y se había convertido en mi vida.
Asistieron fans, los medios, amigos... Simone y Matt se perdieron entre la multitud; Georg y Gustav dijeron una spalabras en su honor, siempre resaltando sus cualidades; Jenny se recargaba en mi hombro y, al igual que yo, lo observaba dentro del ataúd: estaba tan sereno, casi sonrriendo y se veía tan dulce... que creíamos y esperábamos que sólo estuviera dormido.
Antes que se fueran, cada uno depositó una rosa en su lecho, despidiéndoce de él. Todas de color blanco... como su alma. La mía fue roja. -Nos veremos pronto... amor.- dije bajo.
Los días pasaban tan lento... Simone y el resto regresaron a sus vidas, mientras yo me dejaba morir de hambre y trsiteza en la que fue nuestra habitación, aferrado a una de sus fotografías.

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