martes, 21 de junio de 2011

Ocultas

"Es increíble cómo las cosas se pueden mandar al carajo al intentar proteger a alguien."
-by Tom

El reloj seguía su marcha... y él no aparecía por ningún lado. ¿A caso le era tan difícil llegar solo a casa?
La cena se había enfriado; las velas se habían consumido y mi paciencia se estaba agotando. Tirado en el sillón con la cabeza hacia atrás intentaba relajarme, diciéndome que ya vendría en camino... a pesar de que todo apuntaba a que no llegaría.
Me cansé de escuchar el tic-tac haciendo eco en la casa, así que me puse d epie y subí a nuestra habitación. Todo estaba en orden, como a él le gustaba: la cama arreglada, las fotografías sobre los muebles... ni una cosa fuera de lugar.
Caminé a lo largo de la pieza, viendo los cuadros que adornaban la pared. Llegué al armario. Había algo en él que me llamaba la atención. Lo miré de arriba abajo, sin notar algo raro. Lo observé de nueva cuenta con mayor detenimiento, logrando ver un sobre en la parte superior.
Lo bajé. No tenía remitente ni destinatario y en el interior parecía tener un mar de papeles.
Dudé al abrirlo. Si era para Bill y se enteraba que lo había leído, se enfadaría; de ser para mí, llevaría mi nombre en la parte inferior izquierda.
La tentación y la curiosidad pudieron más que yo y terminé por abrirlo. Saqué del interior unas cuántas hojas. Todas eran notas un tanto largas. En un principio pensé que eran letras que Bill acababa de escribir, pero al verlas mejor, me percaté que no era su letra, así que empecé a leerlas despacio.

"Querido Thomas, ¿Cuándo te dignarás a darnos una respuesta? Hemos estado esperando pacientemente pero ni siquiera has llamado, ¿por qué?
Ahora no importa. Ésta es nuestra última oferta, y deberías aceptar: tu libertad a cambio de él... sabes que te conviene. ¿Qué más dá una víctima más? Después de todo, su muerte no pesará sobre tu espalda: sólo tendrás que entregárnoslo y nosotros haremos el resto. Cuidaremos que no sufra mucho.
Si intentan huir, no podrán escapar. Los tenemos bien vigilados... sabemos todo a cerca de ustedes..."

Sentí cómo la sangre bajaba a mis piernas mientras mis manos apretaban el mensaje.
Seguía con recuerdos de mi vida como sicario... todo lo que esperaba poder olvidar, estaba plasmado frente a mí, recordándome que monstruo una vez, lo sería siempre.

"Vamos. De todos modos, su vida es mucho más insignificante que la tuya...."

Hice trisas la hoja, tirando los pedazos lejos de mi vista. La rabia creció en mi interior de manera descontrolada.
Bajé a la pequeña habitación que nos servía como bodega, bufando. Revolví las cosas de la última caja a la izquierda, sacando del fondo mi vieja amiga; la misma que utilizara Bill para salvarme de Marc. La escondí entre mis ropas.
Ni siquiera me molesté en cerrar el cuartillo. Salí de casa, azotando la puerta y subiendo a mi auto, repitiendo las últimas palabras del mensaje. "Su vida a cambio de la tuya."
Pisé el acelerador, ignorando los señalamientos, con la sola idea de matar a los malditos bastardos que se habían metido con lo más querido y sagrado para mí.
-Juré protegerte de todo mundo; que nadie te haría sufrir de nuevo ni te haría llorar... Prefiero quemarme en el infierno por la eternidad a verte derramar una sola lágrima más.
De pronto, una punzada en el pecho me hizo frenar bruscamente. Menos mal que a esas horas la carretera estaba prácticamente desierta.
Me sentí palidecer... ¿y si ya era tarde?

1 comentario:

  1. OOOHH!!! TT_TT COMOOO??? AIII NOOOO!!! COMO QUE SI YA ES TARDE??!!! MUEROOOOOOOOOOOO X_X T.T BUUAHHH!!! YO QUIERO LEER EL PROXIMOO PLIZ!!!!!! ME DESESPEROO!!!! TOMY AL RESCATE!!ME ENCANTO ME HIZO PONER NERVIOSA!! AWWW YA QUIERO LEER, MAS , MAS , MAS!!!!! XDD :)))

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